La Mesa de Seguimiento del Sistema de Zadorra ha acordado esta mañana incrementar el desembalse del pantano de Ullíbarri de 50 a 60 metros cúbicos por segundo para lograr un 'colchón', en el caso de que haya fuertes precipitaciones durante la próxima semana.
La Mesa ha informado de que los niveles del río Zadorra han bajado "considerablemente", por lo que se estima que podrá asumir la masa de agua que se aliviará desde Ullíbarri.
La medida acordada busca rebajar en los próximos días en medio metro la lámina de agua del pantano y lograr así un 'colchón' en caso de que se confirmen las precipitaciones de nieve --entre 20 y 50 litros por metro cuadrado-- que los meteorólogos pronostican para la próxima semana.
El concejal de Protección Ciudadana José Manuel Bully ha señalado que a las 7 de la mañana salía más agua del pantano de la que recogía, aunque todavía se encuentra al 91% de su capacidad. A mediodía el nivel del Zadorra en Abetxuko era de 1,69 metros y bajaba 2 centímetros cada hora. A pesar del aumento del desembalse se espera que no haya afecciones en las riberas del río.
Bully ha calificado la situación de "tranquila porque es un desembalse controlado". La oficina de atención a los damnificados ha atendido por el momento a unas 10 personas aunque el número de consultas telefónicas y correos electrónicos es importante. Los daños según Bully han afectado fundamentalmente a la agricultura, al pueblo de Asteguieta, al parque de Gamarra, a los frontones Beti Jai de Mendizorroza y a los barrios del Sur como Errekaleor, Olárizu y Adurza.
La Mesa de Seguimiento del Sistema de Zadorra seguirá controlando los niveles del agua y se volverá a reunir mañana, para analizar los nuevos partes meteorológicos con las previsiones para la próxima semana, "por si hubiera que tomar nuevas medidas".
En la Mesa de Seguimiento del Sistema de Zadorra, bajo la coordinación de la Agencia Vasca del Agua URA, ente adscrito al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, están presentes la Diputación Foral de Alava, los principales consorcios de aguas, Iberdrola, el Ayuntamiento de Vitoria y el servicio de Emergencias del Gobierno vasco.