El Santander protagonizó ayer un nuevo golpe de efecto. Aunque esta vez le saldrá caro. El banco presidido por Emilio Botín anunció que devolverá a todos sus clientes particulares el 100% de las cantidades que han perdido en la millonaria estafa protagonizada por Bernard Madoff, lo que le supondrá un coste de 500 millones de euros. Lo hará entregando a los afectados acciones preferentes del banco. En cambio, no se hará cargo de las inversiones realizadas por los clientes institucionales; es decir, intermediarios como aseguradoras, fondos de inversión y de pensiones. Fuentes de la entidad aseguraron anoche que bajo este esquema Zabalgarbi podrá recuperar los al menos 3,7 millones de euros que ha perdido en el engaño, ya que «no es un cliente institucional y realizó la inversión directamente con nosotros».
¿Por qué el Santander ha decidido devolver las inversiones a los clientes particulares y no a los institucionales? Su argumentación es sencilla. En grandes líneas, el banco plantea que lo que llama 'pequeños inversores' habían confiado en la entidad al comprar los activos, mientras que el resto conocía perfectamente los riesgos que se asumían con este tipo de productos porque «tenían tanta información como nosotros». El grupo gestionaba, básicamente a través de Optimal Strategic, fondos de clientes por 2.330 millones de euros.
El Santander, que ayer quiso dejar claro que «siempre» ha actuado con «la diligencia debida», aseguró que la compensación se basa en razones «exclusivamente comerciales, por el interés que tiene mantener la relación de negocio con dichos clientes»
Con todo, los beneficiados por la medida deberán olvidarse de recuperar la rentabilidad que habían logrado con sus inversiones antes de destaparse el escándalo. Es decir, el Santander pagará exclusivamente lo desembolsado inicialmente. El resto, serán pérdidas.
Para hacer frente a este proceso, el banco de Botín emitirá acciones preferentes por importe de 1.380 millones, con una rentabilidad anual del 2% y opción de recompra al décimo año. La medida tendrá un coste de unos 500 millones que aparecerán en los resultados correspondientes a 2008, cuya concreción se dará a conocer el 5 de febrero.
La fórmula elegida provocó división de opiniones entre los afectados. Mientras que para el letrado Javier Cremades, socio del bufete que representa a un centenar de damnificados, la iniciativa «va en la buena dirección», el abogado Jordi Ruiz de Villa, que también lleva algunos casos, dudó de la palabra del banco tras recordar que ha hecho promesas a la generalidad de los 'atrapados' por la quiebra de Lehman que no ha satisfecho.
Giro total
La decisión supone un giro de 180 grados en la postura mantenida por Emilio Botín. El banquero sostenía que no se iba a hacer cargo de las pérdidas de sus clientes porque se trataba de una «estafa». No obstante, ya telegrafió en la junta de accionistas del lunes un cambio de actitud al afirmar que el grupo valoraba el ejercicio de acciones legales.
El anuncio de ayer se produjo apenas unas horas después de que el banco recibiera la primera denuncia por su actuación en este asunto en un juzgado de Florida. El Santander aseguró que la decisión de devolver las inversiones «no tiene nada que ver con esa demanda».