El tranvía de Vitoria llegará al campus universitario por los barrios de Adurza y San Cristóbal, en lugar de por la Avenida de Gasteiz, como había sugerido en reiteradas ocasiones el alcalde Patxi Lazcoz. El lehendakari lo desveló ayer durante una visita al centro de mando del metro ligero, ubicado en Ibaiondo, con motivo del primer mes de funcionamiento del metro ligero, en el que ha rozado los 400.000 usuarios. «Se trabaja ya en ello», recalcó Ibarretxe.
La expansión del tranvía por San Cristóbal, que se concretará en verano a través de un estudio encargado por el Gobierno vasco, supone que el departamento de Transportes ha decidido no esperar a conocer si el proyecto del soterramiento se lleva por fin a cabo. El ambicioso plan se encuentra ahora estancado en espera de que las instituciones implicadas -Fomento, Gobierno vasco, Ayuntamiento y Diputación- concreten su financiación, un asunto que ha provocado varios enfrentamientos entre el Consistorio y el Ejecutivo autónomo.
Ahora, visto el éxito del metro ligero en la capital alavesa, la consejería dirigida por Nuria López de Gereñu está decidida a ampliar cuanto antes su actual trazado. En una entrevista a EL CORREO, la titular de Transportes ya avanzó la necesidad de acometer cuanto antes su expansión, incluso antes de que la línea ferroviaria esté soterrada. Una opinión que no comparte el alcalde, partidario de perfilar el nuevo recorrido cuando los trenes ya no circulen por el centro de la ciudad.
Lo que aún se desconoce es por dónde surcarán los convoyes el actual trazado del tren, si por el puente de San Cristóbal, posibilidad que se antoja poco probable por su vetusta estructura, o por una nueva que se construya en la zona. La solución la dará el informe que el Gobierno vasco espera para el verano. «Será el encargado de decirnos por dónde hay que tirar», señalaron a este periódico fuentes del departamento de Transportes.
El Gobierno vasco tiene también claro que el metro ligero se dirigirá a los nuevos barrios de Salburua y Zabalgana. «Cuentan con mucha gente joven, a la que hay que cuidar e inculcar este medio de transporte», insistió Ibarretxe. Eso sí, el lehendakari, que no quiso poner fechas a las nuevas rutas, en ningún momento se refirió a la posibilidad de llevarlo hasta el aeropuerto de Foronda, como también ha sugerido el regidor socialista, una posibilidad que ya cuestionó hace dos semanas el director general de Eusko Trenbideak, Íñigo Palomino.
«Regalo de cumpleaños»
Antes de que la ampliación se lleve a cabo, el tranvía completará su actual recorrido con el ramal de Abetxuko. Los convoyes llegarán en mayo al barrio vitoriano, una vez comprobado que las obras avanzan a «buen ritmo». «Será un estupendo regalo para Abetxuko, que este año cumple su cincuenta aniversario», se congratuló Ibarretxe.
En un principio, las vías se quedarán a las puertas del distrito, junto al nuevo puente, como deseaban los propios vecinos, aunque el Gobierno vasco no descarta la posibilidad de que en un futuro se adentren hasta el centro.
La entrada en servicio de este ramal traerá consigo una profunda reestructuración del servicio tranviario, que se traducirá en un cambio de la frecuencia de paso. Entre Angulema y Honduras -la parada más próxima a la plaza de América Latina-, las unidades circularán cada seis minutos, en lugar de los quince actuales. Y desde Honduras hasta Ibaiondo y Abetxuko, el paso se producirá cada doce minutos. Para entonces ya habrá diez convoyes operativos.
La tarjeta BAT, que permite utilizar el tranvía y los urbanos de Tuvisa, se ampliará a los mayores de 65 años y a los jóvenes, con descuentos en ambos casos. También se pondrá en circulación otra tarjeta con la que se podrán realizar un ilimitado número de viajes durante un mes al precio de 25 euros.