Marta Vieira da Silva es la reina del fútbol femenino por méritos propios. Una capacidad extraordinaria para combinar velocidad y regate, además de un potente disparo y una gran facilidad para anotar, son las señas de identidad de la mejor jugadora de fútbol de 2008. Marta ya había hecho historia en 2006, al convertirse en la primera brasileña premiada por la FIFA con este galardón. Con tan sólo 22 años, alza el título por tercer año consecutivo, tras cinco nominaciones al mismo.
Al igual que sucede en las historias de los astros masculinos brasileños, Marta surgió de una combinación infalible: una familia pobre y una pasión por imitar a sus ídolos -en su caso Rivaldo y especialmente Ronaldinho-, cuyos movimientos en el campo ensayaba una y otra vez.
La delantera descubrió de niña su pasión por el balón. A pesar de no contar con el apoyo de su familia, la brasileña no se rindió. A los 14 años abandonó Dois Riachos, un municipio situado en el estado de Alagoas donde nació, para empezar su carrera en Río de Janeiro con el Vasco de Gama.
Su gran calidad llamó la atención de un cazatalentos escandinavo y en 2004, con tan sólo 18 años, fichó por el Umea IK, considerado uno de los mejores equipos de fútbol femenino del mundo. Este deporte goza en el norte de Europa de una buena infraestructura, gracias al gran interés que allí despierta. La infatigable delantera se adaptó a la perfección al conjunto sueco, aprendió el idioma y se convirtió en toda una celebridad local.
Pero su etapa allí, como confirmó en la gala donde le hicieron entrega del premio a la mejor futbolista de 2008, había llegado a su fin. La '10' de la selección 'canarinha' vuelve a cruzar el charco y será la nueva delantera de Los Ángeles Sol, un conjunto de la recién estrenada WPS (liga femenina de fútbol profesional de Estados Unidos).
Marta obtuvo con Brasil dos oros en los Juegos Panamericanos, el subcampeonato del mundo de China 2007 (donde se llevó la 'Bota' como máxima goleadora con 7 goles y el 'Balón de Oro'), sendas platas logradas en Atenas 2004 y Pekín 2008, cuatro ligas, una copa sueca y una copa de la UEFA.
Junto a Pelé
«Tengo la arrancada de Ronaldo, las pedaladas de Robinho y el regate de Ronaldinho», reconoció ella misma. Lo cierto es que su juego es una auténtica galería de desbordes y bicicletas. El 27 de julio de 2007 Marta hizo que Maracaná dejara de ser territorio exclusivo de hombres. Los pies de la delantera brasileña fueron moldeados en cemento y fijados al suelo del estadio para siempre, junto a otras estrellas del balón como Pelé y Garrincha. El mismo Pelé llegó a reconocer a Marta como su versión femenina. «La principal diferencia es que ella tiene las piernas más largas», bromeó.