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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Álava

DANIELE ARMELLINI EMPRESARIO DE AGENCIAS DE VIAJES

Cree que Vitoria es un destino «atractivo y diferente» para Italia, pero «necesita más promoción»
25.01.09 -

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«Si queremos atraer turismo hay que apostar duro por Foronda»
Casado con una vitoriana, el empresario italiano Daniele Armellini reside en la capital alavesa desde hace doce años. / IOSU ONANDIA
Casado con una vitoriana, Daniele Armellini, un veronés que hoy cumple 44 años, preside desde la capital alavesa Giramondo en España, la mayor empresa italiana de franquicias de agencias de viajes. Afincado desde 1996 en la capital alavesa, desgrana su optimista visión de las aptitudes de Vitoria como ciudad receptora de turismo. ¿Su receta? Mucha promoción -su palabra fetiche- y una apuesta decidida por Foronda.
-¿Recuerda la primera vez que puso un pie en Vitoria?
-Junio del 91. Vine con la que hoy es mi esposa. Una visita rápida.
-¿Qué impresión le causó?
-Reconozco que nunca antes había oído hablar de ella. Me resultó muy parecida a Verona, una ciudad de provincia con sus cosas importantes, como su zona industrial. Me llamó la atención la forma de vivir la calle, los pinchos... Y la planificada expansión de la ciudad que, a diferencia de otros sitios, está controlada y organizada. Aunque puede que se haya construido demasiado. A veces uno se pregunta si hay tanta gente para habitar tantas casas...
-Doce años después de instalarse aquí, ¿concluye que es una ciudad más apetecible para vivir o para venir de visita?
-Para ambas cosas. Yo vivo muy bien. Todo lo que quiero lo puedo encontrar en Vitoria. Es una ciudad manejable, a mi medida. Y la gente me gusta. Es parecida al Norte de Italia. Al principio es dura, pero si te abre el corazón, ya está. Ahora es mi ciudad, la quiero y cuando hablo de ella en Italia destaco sus centros cívicos -allí no hay y hacen falta- o la atención a la gente mayor. Es brutal comparada a la que se da en mi país.
-Cerca de 308.000 personas vinieron a conocerla en 2007. A secas, ¿le parece un buen dato o cree que se puede aspirar a más?
-No me parece una cifra pobre en absoluto, pero se puede aspirar a más. Potencial, tiene. La clave está en la promoción. En abrir canales más directos.
-¿A qué se refiere?
-Yo lo he comentado muchas veces de forma informal. Giramondo tiene en Italia seiscientos puntos de venta y muchísimos clientes. En este momento se busca algo nuevo para aumentar los volúmenes de venta. Nosotros podemos ser un garante para que los italianos vengan aquí. No hablo sólo de turismo cultural. En Italia hay muchas empresas que hacen convenciones, viajes de incentivo... Allí tenemos ya toda una red que en España tiene su sede en Vitoria. Pero yo solo no lo puedo hacer.
-El guante está lanzado. En 2008, año del inicio de la crisis, la llegada de turistas a Vitoria cayó un 5%. ¿Vaticina una caída en picado para el que acabamos de estrenar?
-Mi pregunta es: ¿cómo llegaban a Vitoria esos turistas? Si quitamos los vuelos en Navidad y también en verano... Es difícil que la gente vuele a Bilbao y luego la podamos traer aquí.
-Como sabe, el aeropuerto de Foronda cerró el último año con sus peores datos de viajeros desde su apertura, hace ya casi tres décadas. ¿Hay que darlo por perdido?
-En absoluto. ¡Es un aeropuerto! Si queremos atraer turismo es preciso hacer una apuesta dura por él.
Enlace Vitoria-Verona
-Más temprano que tarde, todas las compañías que vienen acaban marchándose. ¿Falta masa social o empuje institucional?
-Pro-mo-ción.
-¿Para que se instalen otras compañías? Le recuerdo que en menos de una hora en coche desde Foronda hay otros seis aeropuertos.
-Eso mismo pasa en Verona, que tiene cerca los de Venecia, Treviso, Bolonia, Padua... No es razón. Precisamente, acaba de perder sus vuelos con España. Antes estaba conectada con Madrid y con Barcelona... Puede ser una ocasión...
-¿Sugiere una conexión Vitoria-Verona?
-Al aeropeurto de Verona le puede interesar. Habría que aglutinar, eso sí, viajeros de Burgos, Logroño, Bilbao, Pamplona... y mezclar el turismo cultural con el de empresa. Verona está a sólo una hora de Venecia y tiene muchas conexiones con otros países. Y comparte muchas cosas con Álava. Allí se celebra una feria internacional del vino de las más importantes de Europa, la asociación industrial de Verona está muy interesada en los parques tecnológicos, como el de Miñano o Zamudio...
-Segundo guante lanzado. 'Vitoria, ciudad de vida', proclama el eslogan recién estrenado por el Ayuntamiento. ¿Cree que los turistas la perciben así?
-Es una apuesta fuerte, un eslogan con cuerpo. Puede suscitar curiosidad y, por tanto, atraer gente. Es el envoltorio del paquete. Ahora hay que ver el contenido.
-Si tuviera que seducir a un cliente del Sur para que dedicara unos días de sus vacaciones a conocer esta ciudad, ¿por dónde empezaría?
-¿Les hemos preguntado a los 300.000 que vinieron el último año qué les ha parecido, qué les ha gustado? Eso es muy imporante.
-¿Y si se tratara de un compatriota suyo?
-El turista italiano quiere cosas diferentes y aquí las hay. Ese, bien podría ser un lema. Vitoria es diferente.
-Madrid acogerá la próxima semana una nueva edición de Fitur, una de las ferias internacionales de turismo más importantes del mundo. ¿Qué encantos locales llevaría a la primer plana?
-Desde luego, la catedral de Santa María y, sin duda, la Rioja Alavesa.
-Ya se hace. ¿Considera que no se les saca toda la chispa?
-Yo creo que se puede promocionar más. Fíjese en el valle californiano de Napa. Hay que aprender de eso. Y el entorno de la Rioja Alavesa es precioso. Mire, cuando vengo a Vitoria con gente de Verona les encanta el Casco Medieval, pasear, la tranquilidad, el verde, los miradores, el paseo de la Senda, Armentia, las sidrerías. Porque cómo se come aquí. Para nosotros son cosas normales, pero para los que vienen de fuera son únicas, porque no las tienen. No hay que buscar cosas raras o increíbles. Creo que Vitoria es atractiva.
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