¿Cuánto costará finalmente la Vitoria-Eibar al bolsillo de los alaveses? Según la cifra oficial con la que ya cuenta la Diputación, en torno a 150 millones de euros (sin IVA), 30 más de lo autorizado en 2004 por las Juntas Generales. El importe, sin embargo, puede no ser definitivo puesto que las empresas que han construido los dos tramos entre Echávarri Viña y Arlabán estudian llevar a la Diputación a los tribunales para exigirle 40 millones más de los liquidados por los técnicos del Departamento de Obras Públicas y Transportes. Ahora, después de haber conocido esta semana el coste de la autopista, tienen quince días de plazo para alegar ante la institución foral. Consultadas por este periódico, rechazaron hacer cualquier comentario, al igual que el Ejecutivo alavés.
El galimatías de cifras en torno a la factura final de la AP-1 -su apertura se prevé en primavera- ha sido una constante a lo largo de la legislatura. En especial, por la conveniencia de utilizar los números con o sin IVA. Mientras el Gobierno foral se inclina por añadir este impuesto (la cifra total ascendería a 176 millones), el PP, principal grupo de la oposición, se niega. ¿El motivo? Que el IVA retorna a Viasa, la sociedad anónima foral que ejecuta y financia la infraestructura, con lo que la factura final quedaría en torno a 150 millones. Sea como fuere, el desfase respecto a la autorización de gasto de 122 millones es evidente -una cifra que tampoco comparten los populares al considerar que sólo fue «una estimación»-.
La cuantía liquidada por la Diputación incluye tanto los gastos de construcción como el coste de las expropiaciones, la dirección y control de las obras, además de los intereses. Un importe que todavía está pendiente de concretarse de forma definitiva a la espera de que la Diputación de Guipúzcoa, que construye el túnel de Arlabán, traslade a Álava la parte proporcional de la factura -paga 1,2 de sus 3,3 kilómetros-. De hecho, es la parte del trazado que más ha disparado el presupuesto total, ya que se adjudicó por 31,3 (sin IVA) y se espera un coste superior a 36.
Comisión de investigación
De los 46,2 kilómetros de la autopista, algo más de 14 discurren por Álava. Éstos, a su vez, se dividen en dos tramos: el llamado 1, que une Luko y el túnel de Arlabán, y el 2, que enlaza Luko con Echávarri Viña. Según las previsiones del tripartito foral PNV-EA-Aralar, el coste del primero rondará los 69 millones (sin IVA) -se adjudicó por 65,2 a la UTE Dragados, FCC y Yarritu-, y el del segundo, 28 -la UTE Ferrovial-Agroman, Lanbide y Copalsa ganó el concurso por 26,3 millones-.
Las cifras ahora desveladas no dejan de ser un capítulo más de un asunto que amenaza con prolongarse 'sine die', pero no en los despachos, sino en los tribunales. De momento, habrá que esperar esos quince días para que las adjudicatarias presenten unas alegaciones, que, salvo sorpresa mayúscula, la Diputación no aceptará, porque decidirá abonar las cantidades ya estipuladas. A partir de aquí, las empresas del tramo Luko-Arlabán, que piden unos 30 millones más de lo liquidado, pueden recurrir a la justicia ordinaria, una alternativa que podría demorar el contencioso más de un lustro.
Por su parte, las firmas que construyeron el trazado entre Echávarri Viña y Luko, que han solicitado 10 millones más de lo finiquitado, pueden acudir a la Cámara de Comercio de Álava para que el Tribunal de Arbitraje dirima el asunto. En este caso, la resolución llegaría en seis meses. Tanto en un caso como en el otro, las constructoras no han decidido qué hacer.
Cuando concluya el plazo y el Gobierno foral tome la postura definitiva, el diputado de Obras Públicas, Luis Zarrabeitia, comparecerá en las Juntas. Será entonces cuando se vuelva a polemizar sobre el IVA o no IVA, o los 122 millones de referencia. Además, han vuelto a sonar cantos de sirena sobre una nueva comisión de investigación. La primera, que finalizó en marzo de 2005, concluyó que hubo «anomalías» y un «desfase» de entre 29 y 54 millones en función del IVA, unas cifras que corresponden con las actuales.