
Desperfectos en Vitoria. Igor Aizpuru
De las 200.000 personas que se han visto afectadas en el País Vasco por la falta de suministro eléctrico en el punto máximo del temporal de viento en la madrugada de hoy, alrededor de 32.000 continúan a última hora de la tarde sin servicio eléctrico en el País Vasco. Según ha informado Iberdrola en un comunicado, a "las 20:00 horas quedaban alrededor de 32.000 clientes sin servicio eléctrico" en Euskadi.
La misma fuente ha indicado que a partir de las 21:00 horas, debido "a lo avanzado de la hora y preservando la seguridad de los trabajadores, se suspenderán las labores de reparación de incidencias hasta el día de mañana a primera hora". Por ello, ha detallado un portavoz de la empresa en municipios como Lekeitio y Bakio no se restablecerá el servicio eléctrico hasta mañana.
En Vizcaya son unos 30.000 los clientes sin suministro eléctrico, residentes en los municipios de Lekeitio, Bakio, Ea, Orozko y Galdames, entre otros. De los clientes afectados, unos 500 están ubicados en Alava. Alrededor de 2.000 en Guipúzcoa, en su mayor parte en Antzuola.
Iberdrola ha explicado que a lo largo del día ha movilizado a más de 500 personas para tratar de resolver las incidencias provocadas por el temporal. La empresa eléctrica ha señalado que ha contabilizado un total de 150 incidencias y que el pico máximo de personas afectadas -que se ha prolongado sólo 5 minutos- ha llegado a 200.000 a las seis de la madrugada.
Nieve
El fuerte viento remite en Álava, donde no ha provocado daños personales aunque sí múltiples daños materiales, para dar paso ahora a la nieve a mil metros de altura que ya obliga a usar cadenas en varios puertos de la red secundaria, según han informado las instituciones alavesas. La Diputación y el Ayuntamiento de Vitoria han ofrecido sendas comparecencias de prensa para dar cuenta de las consecuencias del fuerte viento que ha alcanzado los 126 kilómetros por hora en varios puntos del territorio, y los 118 en el municipio de Vitoria.
El diputado general de Álava, Xabier Agirre, ha señalado que "el viento dejará de ser el problema fundamental en las próximas horas", para advertir de que llega la nieve al territorio en torno a los mil metros. Por ello, es preciso circular ya con cadenas en Opakua, Azazeta, Orduña y Herrera. Ha explicado que el principal de los problemas generados ha sido el corte de suministro eléctrico en 25 núcleos de Ayala, Montaña Alavesa y Rioja Alavesa.
Los bomberos forales y el cuerpo de Miñones han realizado múltiples salidas para solventar caída de ramas y de árboles, o la formación de balsas de aguas en las carreteras. Un total de tres vías secundarias han sido cortadas en distintos momentos. En Zambrana y en Agurain ya han sido abiertas, mientras que la que enlaza Subijana con Izarra permanece cerrada.
Carretera cortada
Asimismo, la carretera A-3314, que une las localidades alavesas de Pobes y Nanclares de Oca con Kuartango, permanecerá cortada en el punto kilométrico 20,2 como consecuencia de un derrumbe del firme, producto de las malas condiciones meteorológicas sufridas en Euskadi con el paso de un ciclón con vientos de más de 150 kilómetros hora. La afección de este vial se registra a la altura de la zona de Subijana-Morillas, poco antes del túnel de Techa, según informó la institución foral en un comunicado.
También explicó que, a pesar de que los vehículos "podrían pasar con suma precaución" por ese punto, se ha preferido cortar el paso dado que las condiciones del firme "no garantizan que pueda soportar el peso de todo tipo de vehículos", lo que conllevaría "el consiguiente riesgo de nuevos derrumbes". Por esta razón, desde la Diputación se ruega a quienes usen esta vía para enlazar Zuia o Kuartango con Añana, Vitoria, Burgos o La Rioja, en ambos sentidos, que usen la alternativa de la N-1 y la Autovía de Altube. Los servicios forales ya han encargado el arreglo del derrumbe pero su resolución puede durar varias jornadas, concluyó.
Aguirre, que ha asegurado que desde las inundaciones de 1983 no se desplegaba un dispositivo de estas características, ha detallado cómo en varios pueblos han volado tejados enteros, así como que un árbol ha caído sobre una casa en Rivabellosa, o que en la empresa Tubacex han sufrido un incidente eléctrico que ha sido difícil de solventar. Asimismo, tras agradecer el trabajo de los servicios de emergencia y la colaboración ciudadana, ha avanzado que la Diputación sigue con "especial atención" la evolución del cauce del río Zadorra a su paso de Trespuentes, por donde transcurre ya "al límite de su capacidad".
"Tranquilidad"
Por su parte, el concejal de Seguridad Ciudadana de Vitoria, José Manuel Bully, ha dejado claro que la situación es de "tranquilidad absoluta" en relación al paso de Zadorra por el municipio. Ha indicado que los embalses del sistema del Zadorra están por encima de la curva de garantía, pero por debajo de la de desembalse, así como que el río tiene 1,32 metros de nivel, por lo que admitiría, de ser necesario, un desembalse superior a los veinte metros cúbicos de agua por segundo.
Bully ha apuntado que se han registrado más de cien incidentes durante la noche de ayer y la mañana de hoy, todos ellos sin consecuencias personales. El más relevante de ellos pudo ser la caída de un árbol, retirado en breve, sobre la catenaría del tranvía en la calle Magdalena. El hecho de que sucediese a las 22.30 horas de ayer minimizó sus consecuencias ya que el servicio finaliza a las 23:00 horas.
Además, 24 vehículos han resultado dañados y 75 contenedores se han movido de su sitio, y ha habido desperfectos en ventanas y tejados. También se han derribado varios árboles en los grandes parques de la ciudad, que permanecen cerrados, aunque se irán abriendo paulatinamente. Bully ha dicho que "volvemos a la situación de normalidad" y ha pedido a los ciudadanos que respeten el precinto de las zonas verdes, al tiempo que ha ofrecido los medios de emergencia de los que dispone la ciudad al resto de territorios vascos.
Fin de la alerta roja
Por otro lado, el departamento de Interior del Gobierno vasco ha informado de que la previsión de fenómenos adversos, según la información de la Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet, ha pasado del nivel rojo, el de máxima alerta, al naranja al "descender los valores máximos de viento y oleaje". Aunque "va remitiendo el fenómeno adverso de viento y oleaje", el departamento de Interior ha recomendado a la población que mantenga las medidas de autoprotección, principalmente "evitar actividades en el exterior, extremar el cuidado en desplazamientos por carretera y avisar al teléfono de emergencias 112 ante cualquier incidente".
No obstante, el departamento de Interior ha explicado que mantiene activado el Plan de Emergencia hasta que "la situación originada por el temporal se vaya normalizando". La citada fuente ha advertido de que en las próximas horas se pueden dar rachas de viento de hasta 120 kilómetros por hora y olas de cinco metros.
De forma "absolutamente inusual", había destacado esta mañana la viceconsejera,de Interior, María del Yermo Urquijo, las rachas de viento han llegado a alcanzar una velocidad de 167 kilómetros por hora en el monte La Garbea, en la localidad vizcaína de Balmaseda, y la boya situada en el cabo Matxitxako, frente a la costa de Vizcaya, ha registrado una medición "hasta ahora no conocida" de olas de 21,5 metros.
Sobre el estado de las carreteras, la citada fuente ha detallado que en la red principal vasca permanece cortada "por precaución" la N-634 entre los municipios costeros de Zarautz y Zumaia debido al "fuerte oleaje". Asimismo, ha indicado que a las 19:45 horas han finalizado las restricciones a los camiones en los pasos por Biriatou y Behobia hacia Francia.