La economía del ReinoUnido está oficialmente en recesión después de que el Producto Interno Bruto (PIB) registrase una caída del 1,5% en el último trimestre del 2008, el segundo trimestre consecutivo de descenso, lo cual concuerda con la definición técnica de recesión.
Poco después de conocerse las cifras oficiales, la Bolsa de Valores de Londres registraba una caída del 1,39 por ciento, mientras que la libra esterlina alcanzaba la cifra más baja en 25 años frente al dólar (1,361 dólares por una libra). Según los datos facilitados por la ONS, todos los sectores de la economía británica han resultado afectados por la desaceleración. La cifra del 1,5% del PIB es superior a la calculada por los expertos, que pronosticaban una caída del 1,2%.
Los expertos temen que el 2009 sea peor que el 2008 y pronostican que la economía puede registrar una contracción de entre el 2 y el 3 por ciento, lo que supondría el peor descenso desde la Segunda Guerra Mundial (1939-45).
Para hacer frente a la fuerte desaceleración británica, el Banco de Inglaterra dispuso desde el pasado octubre varios recortes de los tipos de interés, que se sitúan actualmente en 1,5%, la cifra más baja de la historia del banco emisor inglés.
Además, hubo un fuerte incremento del desempleo, que se sitúa actualmente en el 6,1% de la fuerza laboral británica, aunque esta cifra -correspondiente a los meses entre septiembre y noviembre- no incluye a las personas que perdieron el empleo el pasado diciembre y durante enero. La cifra del paro se sitúa actualmente en el punto más alto desde 1997, cuando los laboristas llegaron al poder.
Brown defiende las medidas
El primer ministro británico, Gordon Brown, ha defendido hoy la respuesta del Gobierno ante esta recesión y ha dicho que utiliza todas las herramientas a su alcance para combatir la crisis financiera.
En declaraciones a Radio 4 de la cadena BBC, Brown dicho que esta crisis económica es "diferente" a las anteriores y que su alcance dependerá de que haya una cooperación efectiva a nivel global. "Cada recesión que afectó al ReinoUnido en los últimos sesenta años fue generada por la inflación y fue a nivel interno. Esta es una situación completamente diferente. Esto resultó de una crisis bancaria global", ha agregado el jefe del Gobierno.
El pasado lunes, el Gobierno presentó un plan de ayuda a los bancos británicos para que éstos puedan empezar a facilitar préstamos a los negocios y las familias.