«En el portal no se puede respirar, de la cubierta bajan bichos y los techos de los pisos de abajo tiene filtraciones». De este modo resumen los vecinos de un edificio de Portal de Arriaga la desagradable convivencia con una mujer mayor de 65 años y su hijo, que el pasado martes fueron desalojados de su casa por los servicios sanitarios del Ayuntamiento. Vivían entre un montón de basura y excrementos, un trastorno conocido como 'síndrome de Diógenes'. Desde hace tres días los operarios contratados por el Consistorio sacan los desechos por toneladas de su casa.
«El miércoles por la mañana ya habían llenado cuatro contenedores, y esperaban el quinto», relata un afectado. La comunidad denuncia que desde hace años padecen el hedor y las plagas provenientes de la casa. Y la verdad es que no es difícil imaginarlo. Ayer, cuando sólo bastaba realizar una fumigación de la vivienda, el portal estaba tapizado por arañas y otros insectos, y el fuerte olor a desinfectante apenas lograba cubrir el tufo.
Amenazas
«Los días de verano los olores son insoportables», se queja un vecino. Los residentes manifestaron su desesperación ante una conducta incomprensible. «La casa estaba repleta de basura y excrementos. Y hasta tuvo a un perro grande al que nunca sacaba de allí», relatan.
Pero la cosa no acabo ahí. Según varios vecinos, la difícil convivencia empeoró al recibir supuestas amenazas y coacciones por parte del hijo de la mujer.
No es la primera vez que se realiza esta limpieza obligatoria a esta vivienda. Hace pocos años, el Ayuntamiento tuvo que recurrir al mismo procedimiento. Los vecinos se preguntan ahora por qué el Consistorio no ha tomado cartas en el asunto para evitar que la situación se repita.
El concejal de Asuntos Sociales, Peio López de Munain, admitió ayer a EL CORREO que la administración tiene una actuación limitada. «Sólo podemos actuar en caso de desamparo o riesgo de terceras personas, y en estos casos estamos vigilantes e intervenimos en momentos agudos». El edil aclaró que el Consistorio no puede más que «hacer la limpieza e intentar cobrar la asistencia». Además, los servicios sociales han formalizado una citación a los implicados, la cual «no sido atendida». Por ello, la solución «deberá buscarse por vía judicial porque nosotros no les podemos obligar a nada más».
El trastorno al que desafortunadamente da nombre el filósofo griego Diógenes de Sinope corresponde a un desorden del comportamiento que suele afectar a personas de avanzada edad que viven solas, y tiene como característica principal el total abandono personal, social y el aislamiento voluntario en el hogar.