Muchos amantes del cine reaccionan de forma casi automática cuando ven un póster que anuncia un nuevo estreno de una cinta donde Tom Cruise, el más famoso miembro de la Cienciología, es el protagonista: la mayoría sale huyendo en dirección contraria al cartel, un fenómeno que podría culminar con la jubilación anticipada del famoso astro de Hollywood. Pero la vida da muchas vueltas y, ahora, gracias a la tragedia del único héroe alemán venerado por la propaganda oficial y por los libros de Historia, Cruise está a punto de conquistar el corazón de Alemania. En 'Valkiria' se viste con el uniforme de un oficial de la Wehrmacht (las fuerzas armadas alemanas) para dar vida al conde Klaus Schenk von Stauffenberg, el aristócrata prusiano que intentó asesinar a Hitler en julio de 1944.
La cinta, que llega a las salas alemanes mañana (en España se estrena el próximo viernes), ha causado revuelo desde que Cruise llegó a Berlín, en junio de 2007, para filmar las primeras escenas. El actor sobrevivió a las críticas de los parientes del conde, que no se mostraron felices ante el hecho de que un miembro de Cienciología diera vida en la pantalla al famoso conde. «Hará una porquería, y por eso le pido que deje en paz la memoria de mi padre», sentenció Berthold von Stauffenberg, el hijo del héroe.
Pero Cruise se armó de valor, se vistió con el uniforme y, un año y medio después del rodaje ha regresado a Berlín para presentar la cinta en el escenario real de llos hechos. «Siempre quise matar a Hitler. De niño, solía preguntarme por qué nadie se levantó y lo mató». El 20 de julio de 1944, el mayor Stauffenberg depositó una maleta repleta de explosivos bajo una mesa en la sala de conferencias del cuartel general de Hitler en Polonia, el famoso Wolfschanze, para acabar con la vida del tirano. La bomba explotó, pero el Führer sobrevivió con heridas leves. Ese mismo día, Stauffenberg fue fusilado en un patio del Alto Mando en Berlín -hoy convertido en sede del Ministerio de Defensa-, su esposa fue enviada a una cárcel, y sus hijos, internados en un orfanato.
Apoteosis mediática
La dimensión histórica del personaje, que es recordado como el único héroe de la etapa más oscura de la historia de Alemania, provocó una justificada y agitada polémica en el país. Cuando la cinta fue estrenada en Nueva York en el mes de diciembre pasado, varios críticos alemanes fueron invitados y, algo raro en ese gremio, casi todos coincidieron en que el relato cinematográfico era un digno homenaje a Klaus Schenk von Stauffenberg, aunque el director, Bryan Singer, hubiera puesto el acento en una historia de suspense más que en un fresco histórico.
Lo que nadie esperaba es que el estreno despertara casi una apoteosis mediática en Berlín, dirigida por el periódico más vendido y más poderoso: el 'Bild'. En un pacto interesado, el rotativo y Tom Cruise han sido los protagonistas de una serie de historias durante la breve estancia del actor en suelo germano. Cruise visitó la redacción del diario, donde fue recibido casi como un héroe, y el periódico, a su vez, sentenció que la cinta era el más reciente homenaje a la resistencia contra el tirano. «Creo que es la película más importante que he hecho y que ha cambiado mi vida», dice Cruise. «Entonces también había alemanes buenos. Y aunque la historia transcurre durante la Segunda Guerra Mundial, me pareció que era atemporal. Ha sido una experiencia poderosa que jamás olvidaré».