
Madrazo en su comparecencia de esta mañana. / Telepress
El consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo , ha anunciado hoy la puesta en marcha por parte del Gobierno vasco de tres medidas "urgentes" ante la situación de "desempleo sobrevenido" que afecta a los trabajadores en los últimos meses y que pasan por ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de comprar la vivienda libre para convertirla en protegida y alquilarsela, con opción de compra a precio tasado, a sus antiguos propietarios.
Las otras dos medidas establecidas por el Ejecutivo autonómico suponen recomprar las VPO a los desemplados que no puedan pagarlas, que podrán seguir viviendo en sus pisos en régimen de alquiler, y garantizar, con subvención pública, el pago de las rentas en los pisos libres, así como que la vivienda se devolverá en la misma situación en la que el arrendador la alquiló.
Según Madrazo , se trata de la "apuesta" del Gobierno vasco para asegurar el acceso a la vivienda y su mantentenimiento cuado este acceso ya se ha producido. Por ello, estas medidas se convierten en un apoyo a las personas que habiendo accedido a una vivienda "caen en situación de desempleo y corren el riesgo de perder la vivienda por no poder pagar la hipoteca o el alquiler". La medidas están destinadas a personas que estén desempleadas debido a la crisis y que se vean, por tanto, afectadas por reducciones de plantilla, expedientes de regulación de empleo o despidos colectivos.
Para poder acceder a estas nuevas medidas, el afectado, propietario de una vivienda libre o de una VPO o inquilino de una vivienda libre, deberá encontrarse en una situación de desempleo por causa de rescisión de su contrato laboral, al menos durante los tres meses anteriores a la solicitud de estas medidas. Además, el propietario deberá tener la casa como vivienda habitual, carecer de otra en propiedad y contar con unos ingresos inferiores a 22.000 euros durante los últimos doce meses. La primera de las medidas pasa porque el Gobierno vasco recompre la vivieda libre y la transforme en vivienda protegida tasada, "permanente y de por vida", mientras mantiene a los ex propietarios como inquilinos con opción de compra.
Para ello, se tienen que dar tres circunstancias, como son que el precio escriturado de compra de la vivienda como el principal del préstamo hipotecario sea inferior a 275.000 euros.
Otra de las condiciones es que el propietario de la vivienda acepte convertir su propiedad libre en vivienda protegida de precio tasado y que la entidad financiera acepte una quita mínima de un 20% sobre el saldo pendiente de amortización y, al mismo, tiempo renuncie al resto de la deuda pendiente y las comisiones por cancelación de la hipoteca.
Ética y sentido común
Madrazo ha asegurado que los bancos deben aceptar esta quita por "ética y sentido común, porque mientras la gente lo está pasando mal en una crisis que ellos mismos han generado, siguen obteniendo unos beneficios de escándalo". Cumplidas las tres condiciones planteadas, el Gobierno vasco accedería a comprar la vivienda libre a precio tasado y cancelaría la hipoteca, siempre que se disponga del consentimiento por escrito por parte de la entidad bancaria. La medida de recompra de vivienda estará vigente durante dos años (2009 y 2010).
La segunda de las medidas supone que el Gobierno vasco recompre la VPO y mantenga a los ex propietarios como inquilinos. La tercera busca actuar en alquileres de vivienda libre. El Gobierno vasco garantizará el pago de las rentas y la devolución de la vivienda en el estado en que se encontraba en el momento de acogerse a esta medida, si acepta una reducción mínima de un 30% sobre la renta actual del inquilino, mientras al inquilino se le subvencionará la renta a abonar, por lo que pagará un máximo de 450 euros.
Madrazo afirmó que las medidas planteadas por el Gobierno vasco son "pioneras y progresistas", frente a las adoptadas por "el Gobierno Zapatero, que no resuelve el problema, sino que lo aplaza, al plantear una moratoria de dos años, en el pago del principal de la deuda". Según dijo, el Ejecutivo vasco actúa por "inacción" del central.