Nada se le puede achacar al TAU en cuanto a la serie de resultados que está siendo capaz de acumular a estas alturas de temporada. Sin embargo, lejos de ser resultadistas, el conjunto azulgrana sufrió ayer una desconexión que dejó ver sobre la pista ciertas carencias y los problemas que acusa su juego cuando bajan los porcentajes de lanzamiento en un día en el que la rotación del banquillo volvió a brillar por su ausencia.
La frialdad de la jornada matutina creó estragos en el concepto del juego exigente que siempre defiende Ivanovic. El 6-0 de parcial inicial se convirtió pronto en un 9-11 merced a un 'Pooh' Jeter mágico que robó la cartera a Prigioni en muchos momentos del partido y demostró sus cualidades de posible estrella. A la postre, sólo el cansancio y la falta de relevo de un base de garantías -Guzmán evidenció carencias para jugar en la ACB- evitaron que el ViveMenorca pusiera en más aprietos de los previstos al Baskonia desde la dirección.
Si tenemos en cuenta las sensaciones, a pesar de presenciar una fase final de partido apretada, los menorquines no dieron sensación de poder llevarse el partido. El equipo dirigido por Ricard Casas llegó a la conclusión del tercer cuarto con un marcador de 60-53 pero desperdició los siete primeros ataques en el arranque del último periodo, con una lectura de juego pésima y una falta de opciones en ataque indigna para un equipo de la ACB.
El TAU se volvió a ir en el resultado cuando quiso, pero no es oro todo lo que reluce. Los baskonistas llegaron al descanso con un sorprendente 88% en tiros de dos (14 de 16) fruto de cargar el juego sobre la zona y sumar en divisiones. Al final bajaron con creces su selección de tiro hasta convertirlo en una tónica del despropósito -tres tapones sobre la acción de tiro de Rakocevic sirven de ejemplo-. Aún así, cumplimentaron la tarde con un 54% en tiro de dos, cerca del promedio con el que lideran este apartado en la ACB (en torno al 57).
Pero fueron las cosas en el lanzamiento de tres, donde los de Ivanovic no llegaron al 30% (6 de 21). Se quedaron a un 8% de su media ante un rival ramplón, que defendió en zona la mayor parte del encuentro -con predominio de mixta-. En el apartado de los tiros libres los números del TAU no llegaron al 70% y en el cómputo anotador los baskonistas se quedaron a más de 10 puntos de su media de ataque en la ACB. Como lectura general, se puede afirmar que el juego del TAU no encuentra soluciones cuando desciende su porcentaje en el lanzamiento exterior. Algunos jugadores azulgranas, lejos de leer las defensas rivales, se desquiciaron muchas veces, acelerando su juego y forzando lanzamientos. La técnica que le pitaron a Ivanovic cerca de la conclusión del primer cuarto dejó sin capacidad de presión al montenegrino sobre el trío arbitral, que firmó un pésimo partido y dio ventajas innecesarias al Baskonia desde el tiro libre (32 tuvieron a su disposición los baskonistas frente a los 14 del ViveMenorca).
Rotación escasa
La rotación del banquillo baskonista volvió a ser escasa en un partido llamado a dar oportunidades a los menos utilizados. Aún así, Ivanovic cargó de minutos (31.26) a un Prigioni que no se mereció estar tanto tiempo en cancha en detrimento de Ilievski (8.34). Da la impresión de que para Barac se han acabado las oportunidades (2.15) y un acertado San Emeterio tampoco tuvo continuidad (7.27). De Shakur ni hablamos y Nocedal se ha quedado sin ficha. El público, comprensivo, quitó hierro al mal juego y aplaudió generoso a su equipo. Está claro que nadie se acordará al final de temporada de un mal partido frente al ViveMenorca.