Iñigo Urkullu ha entrado en campaña. Y se nota. Aparece sereno y relajado, da cuenta a las visitas de las reformas en la planta noble de Sabin Etxea, donde tiene su despacho, pero, a la primera mención a un posible acuerdo con el PSE, se vuelve rocoso, casi infranqueable. El líder jeltzale construye todo su discurso en torno a tres mensajes claros y directos: Ibarretxe es el mejor candidato, el PNV tiene proyecto y ganará las elecciones.
-¿Qué Gobierno vasco tiene en la cabeza a partir del 1 de marzo?
-Como no puede ser de otra manera, ni va a ser, un Gobierno liderado por Juan José Ibarretxe.
-¿Acompañado por quién? No parece factible gobernar en solitario.
-No, si pensamos que sólo es posible con mayoría absoluta, pero se puede gobernar en minoría también en solitario. Pero el PNV no está pensando en fórmulas de gobierno.
-¿No es acaso el momento?
-A los demás no les queda otra alternativa para hablar de gobernabilidad si no es en base a alianzas. Es el PP el que habla de prestar sus votos y sus escaños al PSE, que está callado. Eso hace presumir que hay un pacto tácito entre ambos, al que se suma también Rosa Díez.
-¿En qué basa esa sospecha?
-Es que lo dicen. El PP ha dicho que hay que desalojar al PNV del Gobierno vasco y hasta qué carteras quiere. Y no he escuchado nada en sentido contrario de Patxi López, que no da la impresión de aspirar a la victoria, porque ha pasado de decir que será lehendakari el que gane las elecciones a decir que lo será el que más escaños sume.
-¿Tiene asumida entonces la posibilidad de que el PNV pase a la oposición, después de treinta años?
-Nuestro planteamiento es pensar en el 1 de marzo, en nuestro compromiso con la sociedad vasca. Queremos un mensaje en positivo. Queremos presentar un proyecto para cuatro años que responda a las necesidades de la ciudadanía, que aborde la crisis económica, cómo podemos seguir trabajando por la paz. Que sirva para situar a Euskadi en el mundo, para humanizar la política, para construir una sociedad de valores... Esos son los retos. Todo lo demás vendrá después. En política todo puede suceder, pero no contemplamos eso que usted dice.
-En cuanto a los pactos post-electorales...
-Pregunte lo que quiera, pero no le voy a responder.
-¿Descarta un pacto PNV-PSE?
-Ahora lo que nos preocupa es el 1 de marzo, nada posterior, salvo el futuro del autogobierno en virtud de una alianza entre PSE y PP. El único garante del desarrollo del autogobierno vasco, que sólo es posible en el ámbito nacionalista, es Juan José Ibarretxe.
-Esta misma semana, Josu Erkoreka dejaba abierta la puerta, aunque sea mínimamente, a un posible apoyo del PNV al PSE si es para garantizar la estabilidad del país. ¿Lo suscribe?
-Erkoreka pudo decir eso en un contexto determinado pero no responde ni a la reflexión del PNV ni a quien tiene que tomar las decisiones.
-O sea, que ni se le pasa por la cabeza colaborar con los socialistas.
-No contemplo ninguna otra hipótesis que no sea que el PNV gane las elecciones en votos y en escaños y que el lehendakari sea Juan José Ibarretxe Markuartu.
-Centrar la campaña en denunciar que les quieren quitar el poder, ¿no es asumir de antemano la derrota?
-No. Ésa es una lectura interesada del PSOE. El PNV no está en una postura victimista ni derrotista. Al contrario, puede ofrecer y ofrece experiencia, confianza, saber hacer y el mejor candidato de los posibles del PNV y, por supuesto y sin comparación, del resto de aspirantes.
-Y advertir a Zapatero de que se olvide de su apoyo si, ganando el PNV, les desaloja del poder, ¿no es poner la venda antes que la herida?
-Sí, pero no comparto ese planteamiento. No hay nada que nos una al PSOE ni tenemos ningún compromiso. Creo que ése fue un desliz.
-Han apoyado los Presupuestos.
-Sí, pero como fruto de una negociación, no ciegamente. Fue una oportunidad que se nos presentó.
-¿No contemplan echar más cables al PSOE sigan o no sigan en el Gobierno vasco?
-No hay en el PNV ningún juego por detrás que los afiliados no sepan. Y saben que no hay nada que nos una al PSOE. De hecho, Zapatero ha solventado la petición del PP de comparecencia urgente para hablar del paro gracias a ERC e IU, el PNV se ha abstenido. No es el PNV la opción preferente de Zapatero: para eso, habría tenido que tener un mayor grado de compromiso con el desarrollo del autogobierno y con la normalización política. Durante todo 2008, le he ofrecido la posibilidad de superar una situación de bloqueo y no ha habido manera. Él lo fía todo a la situación que se dé después de las autonómicas, como ha hecho con la fusión de las cajas.
-Ustedes critican la incoherencia de un pacto entre la izquierda y la derecha, pero llevan dos legislaturas gobernando con EB.
-No se trata de izquierda o derecha, eso responde a esquemas trasnochados. La cuestión es que lo que no es posible en España sí lo es en Euskadi porque hay un modelo compartido de lo que debe ser el Estado español, en el que se minimiza el papel de los nacionalismos.
-¿La configuración de distintas mayorías no es parte del juego?
-Es legítimo, sí. Lo que critico es la práctica de PSOE y PP en el conjunto del Estado, el interés en que España sea bicolor y que Euskadi sea del mismo color que Castilla-La Mancha, Andalucía o Galicia. Eso es lo que se pretende. Los vascos tienen que saber que lo que está en juego es el autogobierno, no solamente que pueda haber un lehendakari nacionalista.
-¿Presume entonces que un Ejecutivo no nacionalista supondría dar pasos atrás en el autogobierno?
-Por qué no, no veo ningún compromiso del PSOE. ¿Dónde está el compromiso con la defensa del autogobierno al que apela el PSE cuando ni siquiera es capaz de alzar la voz ante la ministra Garmendia, que dijo que no nos conviene a los vascos la transferencia de la investigación científica? ¿Dónde están los diputados socialistas vascos en el Congreso cuando allí se defiende el blindaje del Concierto Económico? ¿Qué compromiso ha demostrado el PSOE con el Estatuto de Cataluña? ¿Qué compromiso tiene con el modelo de financiación de una comunidad histórica como la catalana? ¿Qué lección podemos extraer cuando sólo es posible negociar transferencias si el PSOE tiene necesidad?
Concierto político
-¿No percibe ningún deseo de cambio en la sociedad vasca?
-Más que de cambio, hay una demanda de transformación permanente y ahí el papel preponderante le ha correspondido, le corresponde y le corresponderá al PNV.
-Y, ¿cuál es su propuesta ahora en lo estrictamente político?
-La profundización del autogobierno.
-¿A través de un concierto político bilateral con el Estado?
-Ése es un planteamiento de marco. Nuestro objetivo fundacional es la recuperación de la soberanía del pueblo vasco y para ello hemos hecho planteamientos diversos en 113 años de historia. Ahora venimos de un Estatuto incumplido y estamos planteando superar el bloqueo. No hay respuesta del PSOE. Planteamos actualizar los derechos históricos, ofreciendo una fórmula de traslación del Concierto Económico al terreno político, donde impere la bilateralidad, el compromiso recíproco, la voluntad de acuerdo. Pero si no es así, el PNV no va a estar siempre mirando a Madrid. Mirará a Euskadi y utilizará las herramientas que a su alcance tenga para actualizar el autogobierno.
-¿Les preocupa que Ibarretxe acuse el desgaste de los sucesivos fracasos con que se han saldado sus propuestas para superar el marco político?
-Fracaso habría sido si la sociedad no nos hubiera dado su apoyo o si el Parlamento no hubiera aprobado las diferentes propuestas. No es un fracaso: fueron, respectivamente, un planteamiento de nuevo modelo estatutario, que PSOE y PP ni siquiera contemplaron, y una ley planteada como herramienta, como instrumento, no como objetivo final. Le quitamos todos los dramas.
-O sea, que la consulta sigue teniendo vigencia, aunque la hayan borrado de su vocabulario.
-Sí. Además no la hemos borrado. Estamos en puertas de la segunda década del siglo XXI, y en esta etapa conviven la democracia representativa y la participativa. Una herramienta para la participación de la ciudadanía es la consulta. Y eso nos lleva a seguir defendiendo el derecho a ser consultados.
-¿Y volverían a plantearlo en los mismos términos en caso de que gobierne de nuevo Ibarretxe?
-En todo caso. No es una bandera. Somos defensores del derecho a decidir en sus múltiples acepciones. El derecho a ser consultados es una clave de bóveda de la participación ciudadana.
-Si Ibarretxe es el mejor candidato, ¿por qué se especula constantemente sobre su posible salida de escena tras las elecciones?
-Eso responde a los intereses de otros partidos de castigar y debilitar al PNV generando zozobra interna, pero no lo van a conseguir. Su experiencia, su capacidad de gestión y el papel central que desempeña Ibarretxe no lo representan otros.
-¿Comparte con él que esa centralidad la representan también EA y EB, que el tripartito es el cauce central?
-Yo no hablo de cauces, hablo de ejes, y el eje central es el PNV.
-O sea, que no coincide en la defensa del tripartito con el lehendakari.
-Otros utilizarán otros ejemplos, pero no entro. Yo entro en mi papel, que es el de presidente del PNV. Como tal, no es sólo que lo tenga que decir, es que me lo creo: el PNV es el eje central.
-En todo caso, ¿consideraría positivo reeditar el tripartito?
-Desde hace siete años, hemos dado prioridad a los principios de cara a la normalización y a la pacificación. A partir de ahí, son los demás los que deben saber cuáles son.
-La deslealtad que han achacado sobre todo a EA, ¿no pasará factura?
-(Pausa). EA es un partido nacido del PNV y por lo tanto hay muchísimas más cosas que nos unen que las que nos separan. Represento al PNV y, por eso, de la relación con otras formaciones políticas como consecuencia de unas elecciones autonómicas hablaré después.
-¿Sigue pensando que no es su adversario político?
-Sí.
-No lo ha parecido.
-Del PNV no lo es. Otra cosa es que el PNV sí lo sea para EA.