Cuando aún no se ha cumplido el ecuador del campeonato de Liga en Segunda División, el Alavés afronta hoy un partido determinante para su futuro. Después de cuatro derrotas consecutivas, dos con el nuevo entrenador Manix Mandiola, y caído al descenso desde anoche, el conjunto vitoriano busca con urgencia una reacción en Alicante. Ante un adversario todavía más necesitado que él, el choque del Rico Pérez se presenta crucial dentro del objetivo de enderezar un rumbo totalmente perdido en las últimas semanas y que amenaza con una temporada de nuevo agónica.
Mandiola tira esta semana de cirugía en la alineación inicial con el propósito de mejorar las prestaciones de un grupo que, hasta el momento, ha sido un visitante pésimo en la competición. El técnico alavesista realizará tres cambios en la línea defensiva respecto al equipo que cedió en Mendizorroza ante el Celta. Almirón, César y Edu Albacar relevarán a Kalderon, Mateo y Raúl Llorente. Éste último quedó fuera de la convocatoria por primera vez en la temporada.
Las variaciones no afectarán sólo a los nombres, sino también al dibujo del equipo sobre el césped. Mandiola aparcará el 4-1-4-1 para dejar paso a un esquema 4-2-3-1 donde regresan los dos pivotes por delante de la defensa. En este caso, con la gran novedad del retorno de Nacho Garro a la alineación titular nueve meses después de su grave lesión de rodilla en Eibar. El mediocampista vitoriano tratará de aportar solidez en el eje del equipo junto a Gaizka Garitano. Esta novedad implicará la salida del once inicial del capitán Martín Astudillo.
Uno de los atractivos del encuentro residirá en la continuidad en el conjunto alavesista del canterano Óscar de Marcos. El futbolista de Laguardia debutó la pasada semana en la titularidad con gol y actuación destacada en Mendizorroza. Hoy tratará de mantener el buen nivel en un Alavés que necesitará de su chispa para dejar atrás su imagen de conjunto inofensivo a domicilio.
Aunque la verdadera asignatura pendiente para la escuadra albiazul será una vez más su propia portería. Con la curiosidad de que hoy se enfrentan los dos conjuntos más goleados de la categoría. 32 tantos ha encajado el Alavés en 19 jornadas, por 31 el Alicante. Una estadística que, a priori, augura un encuentro con goles por ambas partes.
Frágil
El equipo vitoriano deberá hacer frente a un Alicante que ha 'resucitado' con su triunfo de la pasada semana en el derbi frente al Hércules, en lo que supuso su segunda victoria. En su estadio, sólo ha sumado el triunfo esta temporada frente al Eibar y al Alavés le toca hurgar en esa herida. Claro que para ello necesitará también sacudirse sus propias estadísticas. Las que hablan de cinco puntos obtenidos a domicilio en nueve visitas ligueras.