Una caída, una crisis de ansiedad o simplemente el deseo de escuchar una voz al otro lado del teléfono. Cualquiera de estas razones puede estar detrás de los avisos que recibe a diario la central de SOS Deiak procedentes de los aparatos de telealarma distribuidos por toda la provincia.
El artilugio se ha convertido desde su nacimiento, a finales de los noventa, en la mejor y más atenta compañía de numerosos alaveses y, sólo en el último año, 400 nuevas personas han decidido incorporar su sencilla tecnología a su rutina. Y el número de interesados en el dispositivo no para de crecer.
Así, en la actualidad, el medallón de telealarma cuelga de 2.936 usuarios -en 2007, eran algo más de 2.500 personas- repartidos por toda la geografía alavesa, según los datos aportados por el Ayuntamiento vitoriano y la Diputación. Sin embargo, ambas instituciones reconocen que Vitoria continúa a la cabeza en la utilización de este dispositivo, pues sus vecinos tienen a su alcance un doble servicio: el municipal y el foral.
En la ciudad residen 2.470 mayores conectados al 112, mientras que el resto de municipios del territorio suman, en conjunto, otros 463 usuarios. Ayala y Salvatierra son las cuadrillas que más titulares del aparato aportan.
Compañía
Lo que no cambia en ninguno de estos municipios es el perfil del demandante de la telealarma. Siete de cada diez usuarios del artilugio han sobrepasado ya los 80 años -tan sólo una veintena de personas se encuentra por debajo de los 65- y, en su gran mayoría, se trata de mujeres que han perdido a su esposo. Son ellas las que más solicitan este servicio pues, a menudo, viven solas y se sienten desprotegidas ante cualquier percance que les pueda ocurrir, aunque no falta tampoco quien recurre al dispositivo como una forma de sentirse acompañado en la soledad de su hogar.
Pero la edad no es un obstáculo para el manejo del aparato. Su sencillez -tan sólo hay que apretar un botón para que el aviso llegue a SOS Deiak- permite que cualquier persona pueda utilizar el servicio sin ningún tipo de problema. Por este motivo, no para de aumentar la demanda de telealarmas entre los mayores alaveses. La Diputación se ha hecho ya eco de sus peticiones y, recientemente, ha adquirido «un centenar de nuevos teléfonos de emergencia» para dar respuesta a ese creciente interés.