El azar depara coincidencias inoportunas y el 'caso Veleia' es un ejemplo. Los revolucionarios hallazgos se dieron a conocer justo cuando se empezaba a construir un nuevo Museo de Arqueología en Vitoria.
La colección arqueológica de Álava es riquísima, con lo que tiene material más que suficiente para llenar las vitrinas del nuevo edificio, diseñado por el prestigioso arquitecto navarro Patxi Mangado. Los miles de piezas almacenadas obligan a hacer una cuidada selección. Sin embargo, si algo tenía claro la Diputación es que los grafitos de Veleia iban a ser 'las joyas' del nuevo museo.
La decisión tenía toda su lógica. El primer Calvario de la Cristiandad hasta ahora conocido, representado en un fragmento de cerámica, y las primeras palabras comunes del euskera tenían que tener un espacio estelar. Por ello, el proyecto museográfico -distribuye los espacios interiores en relación con las colecciones que hay que exponer- se adaptó a los hallazgos, de forma que se habilitó una sala para los materiales con grafitos. Certificado el fiasco el pasado 19 de noviembre, la Diputación ha tenido que rehacer el diseño interior, lo que explica que la inauguración del museo se demore hasta la primavera.
La decisión de la Diputación de reservar una sala para los conjuntos epigráficos de Veleia no deja de resultar sorprendente, ya que en el mismo verano de 2006, el lingüista Joaquín Gorrochategui planteó sus dudas a la Administración foral y, en concreto, a la responsable del museo Amelia Baldeón. Los revolucionarios grafitos se presentaron en sociedad el 8 de junio de 2006. Once días después, Gorrochategui expuso sus dudas a Baldeón en una entrevista que mantuvo con ella en el viejo museo y le dejó un escrito con sus reflexiones.
Informes en la web foral
Ante la inactividad de la Diputación, entonces gobernada por el PP, por verificar los hallazgos, el prestigioso lingüista se decidió, en noviembre de ese mismo año, a hablar a través de EL CORREO. Esta decisión le ha generado no pocas críticas por parte de Eliseo Gil, cuya empresa ha recibido en siete años ayudas públicas por valor de al menos 3,3 millones de euros.
La decisión de Lorena López de Lacalle de llegar a la verdad ha sido determinante. Nada más tomar posesión de su cargo, en julio de 2007, anunció la puesta en marcha de una comisión científica. El grupo de expertos echó a andar en enero de 2008 y ha trabajado diez meses. Ni el día en que hizo públicas sus conclusiones - 'colgadas' en la página de la Diputación www.alava.net- ni ayer, Amelia Baldeón ha estado con la diputada de EA. Sí lo han estado, en cambio, otros funcionarios de su departamento.