
Chelsey B. Sullenberger. / Reuters
Chelsey B. Sullenberger, el piloto que consiguió ayer amerizar su avión en el río Hudson y salvar la vida de los 155 pasajeros, lleva camino de convertirse en un nuevo héroe americano. En un país que adora a los valientes, tanto el presidente, George W. Bush, como el alcande de Nueva York, Michael Bloomberg, se han apresurado a felicitar la pericia del veterano capitán.
Los Bush aplauden la "habilidad y el heroísmo" demostrada por la triuplación. "Laura y yo estamos sorprendidos por la habilidad y el heroísmo de la tripulación de la nave y la dedicación y generosidad de los equipos de emergencia y voluntarios que rescataron a los pasajeros de las heladas aguas del Hudson", afirmó, en un comunicado difundido por la Casa Blanca. "Enviamos nuestros pensamientos y oraciones a todos los implicados en el accidente", agregó.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, aseguró que el piloto hizo un trabajo "excelente" al realizar una complicada maniobra de emergencia para aterrizar sobre las aguas del río Hudson, y que afortunadamente no hubo que lamentar víctimas mortales. "En el avión había 155 personas y todos están a salvo", indicó el alcalde, quien precisó que los heridos que fueron trasladados a los hospitales no revisten gravedad. "Todos los pasajeros salieron a salvo del agua, y afortunado no hay heridos de gravedad. Algunos han sido trasladados a hospitales de Nueva Jersey y otros a Nueva York", añadió el alcalde, quien ante las preguntas de los periodistas insistió en que todo ha sido como resultado de un accidente. "No hay ninguna evidencia de que se haya tratado de un atentado terrorista", sentenció.
El gobernador del estado de Nueva York, David Patterson, manifestó en una improvisada rueda de prensa que estaba muy contento porque en esta ocasión no ha habido que lamentar víctimas mortales, tras recordar lo ocurrido en la ciudad durante los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. "Ha ocurrido un milagro en el Hudson", aseguró, al tiempo que también calificó de héroe al piloto.
"Todo sucedió muy rápido"
Fred Berretta, una de las víctimas a bordo del avión con destino a Charlotte (Carolina del Norte), aseguró que el motor explotó poco después de despegar, cuando todavía estaba ascendiendo. "El piloto dio la vuelta y se puso en disposición de aterrizar en el río", agregó Berretta. "Sabíamos que no teníamos mucho tiempo porque volábamos cerca del suelo, de ahí que el descenso fuera muy rápido", declaró. "Parecía como si el motor se hubiera parado (...). Al principio había mucho silencio pero luego se empezó a escuchar a la gente rezar. Mientras el avión iba perdiendo altura algunos pasajeros corrían a las salidas de emergencia para prepararse al aterrizaje".
Asimismo, otro pasajero, Alberto Panero, aseguró que detectó el humo inmediatamente. "Todo sucedió muy rápido, el capitán se nos acercó y nos dijo que se estaba preparando un aterrizaje forzoso". Jeff Kolodjay, que estaba sentado en la zona del motor, explicó por su parte, que el avión comenzó a llenarse de agua muy rápidamente. "Estaba asustado, había una mujer con un bebé a mi lado nadando por encima de los asientos".
Los testigos describieron el momento en que el avión impactó contra el agua como si de un accidente de tráfico se tratase. "Todo sucedió de repente, nos dijeron 'salid ahora mismo'", explió Panero, opinión que no compartío Berretta quien manifestó que "la operación de rescate duró una eternidad". Por su parte, un Policía de Nueva Jersey informó en declaraciones a CNN, que el piloto les advirtió mediante el control aéreo de que estaba teniendo un problema debido a una bandada de pájaros e inmediatamente declaró el estado de emergencia.
Una comisión independiente investigará las causas de accidente. Miembros de la Comisión de Seguridad de Transporte Aéreo se trasladaron inmediatamente desde Washington al lugar de los hechos para abrir una investigación que permita determinar las causas del accidente. Todo indica que una bandada de gansos se cruzó con el avión minutos después de despegar del aeropuerto de La Guardia y provocó averías en dos de los motores del aparato.