Chrysler recibe los otros 1.500 millones para mantenerse a flote
Chrysler Financial (CF), el brazo financiero del fabricante de automóviles, ha confirmado que ha recibido del Departamento del Tesoro estadounidense 1.500 millones de dólares del paquete de rescate aprobado para hacer frente a la crisis.
CF ha detallado que esos fondos "proporcionarán la necesaria liquidez para apoyar el programa de finanzas para el consumidor".
Los 1.500 millones de dólares se suman a los 4.000 millones en préstamos de urgencia concedidos por el Gobierno federal al fabricante Chrysler para mantener sus operaciones en funcionamiento durante los primeros meses del 2009.
"Apreciamos el apoyo del Departamento del Tesoro y su compromiso para aumentar la disponibilidad de financiación para los consumidores", ha afirmado en un comunicado el vicepresidente del consejo de administración y consejero delegado de Chrysler Financial, Thomas F. Gilman.
"Esta financiación nos dará más capacidad para ayudar a que Chrysler y nuestros concesionarios concedan nuevos préstamos a consumidores cualificados y así vender más autos y camionetas", ha añadido Gilman.
El dinero servirá para ayudar a las familias a pagar sus préstamos e intentar impulsar el crédito
La primera parte se dirigió a salvar a las principales instituciones financieras de Wall Street, así como a los grandes fabricantes de coches del país
El Senado de Estados Unidos ha a probado liberar los 350.000 millones de dólares que restaban del plan de rescate de Wall Street de septiembre pasado, después de que el presidente electo, Barack Obama, se haya comprometido públicamente a emplear mejor los recursos tras las críticas en torno al uso que se dio a la primera parte de los fondos.
El resultado final de la votación ha sido de 52 senadores a favor y 42 en contra. Lo que supone la primera victoria de Obama en el Congreso incluso antes de que haya tomado posesión de su cargo, previsto para el próximo martes, mientras sigue presionando al Capitolio para que apruebe su plan de estímulo y recuperación de la economía, valorado en 825.000 millones de dólares.
En las últimas semanas Obama se había mostrado muy crítico con el plan de rescate financiero de la Casa Blanca, muy impopular entre la población por el uso que se estaba dando a los recursos públicos, y desde el equipo económico del presidente electo se propuso que la segunda parte del programa se dedicara para ayudas directas a los propietarios de viviendas y a los pequeños empresarios.
Buena noticia para el presidente electo
Barack Obama se ha declarado "satisfecho" después de la aprobación del Senado. "Sé que no fue un voto fácil debido a la frustración de muchos de nosotros por la forma en que se implantó la primera mitad de este plan", ha asegurado en un comunicado.
El futuro inquilino de la Casa Blanca ha defendido que la segunda fase del plan lleve liquidez a empresas y personas que realmente lo necesitan y ha pedido restricciones a los sueldos de los altos ejecutivos, mayores préstamos a las pequeñas y medianas empresas y una mejora de la transparencia, para que los ciudadanos sepan dónde va a parar un dinero que en cierta medida les pertenece.
Bajo esta nueva orientación, los 350.000 millones de dólares servirán para ayudar a la gente a pagar sus préstamos e intentar impulsar el crédito, tras conocerse que los embargos hipotecarios subieron un 81% el año pasado con respecto a 2007 y que las ventas minoristas cayeron estrepitosamente en la pasada temporada navideña.
El actual secretario del Tesoro, Henry Paulson, dedicó la primera parte del plan de rescate a salvar a las principales instituciones financieras de Wall Street, así como a los
grandes fabricantes de coches del país, que atraviesan una de las más graves crisis de su historia.