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Los excepcionales hallazgos de Iruña-Veleia son indemostrables. El ex director de las excavaciones, Eliseo Gil, no aportó ayer prueba alguna para verificar la autenticidad los dos conjuntos epigráficos encontrados en el yacimiento en el año 2005: uno de temática cristiana y con jeroglíficos datado en el siglo III y un segundo con palabras en euskera, latín y otras lenguas, fechado entre el IV y el VI.
En su comparencia ayer ante las Juntas Generales de Álava y a preguntas del juntero de EA Patxi Martínez de Albeniz, que planteó 30 cuestiones, el arqueólogo admitió que carece de evidencias fotográficas o de vídeo que permitan seguir la secuencia temporal de los materiales desde que fueron extraídos hasta que, al lavarlos, se vio que tenían inscripciones.
Expertos consultados por este diario explican que en la Arqueología moderna la secuencia de imágenes es uno de los métodos que se utilizan para certificar un hallazgo. Por ello, no se explica que no se hiciera así en el yacimiento alavés. Y menos aún cuando de sus entrañas han salido centenares de inscripciones llamadas a revolucionar las teorías hasta ahora aceptadas sobre la implantación del Cristianismo en Euskadi, así como sobre el uso del euskera.
«Hay algunas fotos, pero no de cada material... No existe un protocolo específico para ello». Así respondió Gil a la pregunta concreta de Martínez de Albeniz respecto al «número de pruebas documentales del proceso de excavación y hallazgo de cada uno de los materiales grafitados excepcionales». En otro momento, tanto él como la ex co-directora de la excavación, Idoia Filloy, guardaron silencio cuando el juntero de EA les espetó que habían transcurrido «diez meses» desde la extracción de algunas piezas hasta la constatación de que se trataba de grafitos «excepcionales». Durante este tiempo, las cerámicas estuvieron almacenadas y sin examinar.
«Un linchamiento»
Hasta su interrogatorio por el procurador de EA, la comparecencia de Eliseo Gil no arrojó luz sobre el nuevo escándalo de la Arqueología alavesa, después del sonado fiasco de las falsas pinturas rupestres de Zubialde. En la misma línea de sus dos intervenciones ante los medios de comunicación, el ex director de Iruña-Veleia se presentó ante la Cámara alavesa como la víctima de unas decisiones precipitadas por parte de la diputada foral de Euskera, Cultura y Deporte, Lorena López de Lacalle (EA), y de «un linchamiento mediático».
A partir de estas dos premisas, cuestionó las tajantes conclusiones de la comisión de investigación, en la que han participado veintiséis profesores -en su mayoría doctores y catedráticos- de la UPV, de la Complutense, del Centro Superior de Investigaciones Científicas y de al menos tres universidades europeas. El ex director de Veleia -un licenciado en Historia con larga trayectoria como arqueólogo pero que no tiene el doctorado- volvió a afirmar que «no hay unanimidad científica» porque, en su opinión, no todos los informes son «taxativos» sobre la falsedad de las inscripciones.
Buena parte de su intervención se centró en censurar al departamento de Arqueología de la Universidad del País Vasco por no haber validado su método arqueológico. Según Eliseo Gil, esta decisión no se sostiene con los informes emitidos por expertos extranjeros. Para argumentarlo, ofreció extractos descontextualizados de los dictámenesde un profesor británico y de otro italiano. Se da la circunstancia de que ambos estudios fueron aportados por la UPV para concluir que en la excavación de Veleia se han producido «errores de bulto». En este mismo apartado, ofreció las consideraciones de otros tres profesores universitarios -Ángel Morillo Cerdán, Carmen Fernández Ochoa y Emilio Illarregui - que avalan el método empleado en Veleia. Ahora bien, Eliseo Gil no ofreció la fecha de estos posicionamientos.
Huida hacia adelante
En su huida hacia adelante, Eliseo Gil intentó hacer corresponsables de sus posibles fallos al catedrático de Historia Antigua Juan Santos Yanguas; a la responsable del museo de Arqueología, Amelia Baldeón, y al jefe del servicio foral de Patrimonio Histórico, Félix López de Ullívarri. De ellos dijo que formaban un comité asesor paraVeleia. Este extremo fue, después, tajantemente negado a este periódico por la propia Diputación. «No ha existido comité alguno», zanjaron medios próximos a Lorena López de Lacalle.
El arqueólogo fue a explicarse en las Juntas alavesas y los junteros le escucharon con respeto, pero no les convenció. Pidió «más ciencia» y «más debate», pero no lo consiguió. Sólo el juntero socialista Virgilio Bermejo anunció que pedirá a la diputada que «lidere un grupo multidisciplinar de ámbito superior al nacional» para seguir investigando. La propuesta del PSE -gobierna en Iruña de Oca- está llamada al fracaso. Además de EA, el PNV y el PP no tienen duda alguna sobre el dictamen de la comisión científica.
Es más, el procurador jeltzale Román Berriozaba acusó a Gil de haber «mutilado» las conclusiones de los expertos «siempre que ha estimado oportuno». La popular Carmen Asiain concluyó que para su grupo «los informes de los expertos, de reconocido prestigio, son válidos».


m.j.carrero@diario-elcorreo.com
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