Documentos incautados a ETA en Francia hace cuatro años y desencriptados recientemente permitieron la localización ayer de un zulo en un paraje del municipio guipuzcoano de Zegama próximo al puerto de Etxegarate, según informaron fuentes policiales. El escondite contenía 15 kilos de dinamita titadine. Según fuentes del Cuerpo Nacional de Policía, ese explosivo procedía de los robos efectuados por ETA en Francia en los años 1999 y 2000.
El hallazgo fue posible gracias a la documentación intervenida al miembro de ETA Joseba Segurola Querejeta, detenido por la Policía francesa el 23 de marzo de 2005 en la localidad de Lannemezan. Una semana más tarde, el 31 de mayo, las fuerzas de seguridad encontraron una vivienda con garaje que había sido usada por el dirigente etarra. La casa estaba ubicada en Saint Gaudens, localidad del departamento de Alto Garona, y en su interior se encontraron documentos, material informático y armamento.
Entre los informes intervenidos había un archivo en formato Word encriptado que contenía croquis en los que se localizaban dos zulos situados en la localidad guipuzcoana de Zegama. También había instrucciones para acceder a las zonas donde estaban esos escondites. Esa información, descifrada ahora, fue enviada por las autoridades judiciales francesas mediante una comisión rogatoria al Juzgado Central de Instrucción Número 3 de la Audiencia Nacional.
Con esos datos, los agentes del CNP realizaron una inspección amplia en la zona forestal y, pasadas las cinco de la tarde de ayer, lograron encontrar uno de los zulos con el explosivo mencionado. Especialistas en desactivación de explosivos de la Policía se encargaron de retirar el material.
El lugar donde se encontraba el escondite de ETA está situado en un monte próximo a la subida del puerto de Etxegarate en dirección a Vitoria. La Policía sigue con los rastreos para localizar el segundo escondite señalado en los croquis.
Joseba Segurola
Joseba Segurola perteneció, presuntamente, a un comando legal de ETA denominado 'Aranba' que fue desarticulado por el Cuerpo Nacional de Policía en octubre de 2001. Posteriormente se integró en el aparato militar de la organización terrorista y realizó, entre otras, actividades de reparto de material entre diversos taldes. Los investigadores barajan dos hipótesis: una, que el zulo perteneciera al comando legal 'Aramba' y que, por tanto, fue abandonado cuando este grupo quedó desmantelado. La otra hipótesis es que se tratara de un depósito utilizado por el aparato militar de ETA dentro de sus tareas de reparto de armas y explosivos para los comandos y que quedara abandonado a raíz de la captura de Segurola, hace cuatro años.
La información que ha permitido encontrar el escondite se encontraba encriptada y hasta hace poco tiempo no ha sido posible descifrarla. Los miembros de ETA acostumbran a utilizar programas de encriptación en los ordenadores para dificultar el acceso de la Policía a los materiales que almacenan en su interior. La Justicia francesa tarda en ocasiones varios años en acceder a esas informaciones. Así, por ejemplo, en los últimos meses han llegado a los servicios policiales españoles diversos documentos procedentes del ordenador de Mikel Antza, detenido el 3 de octubre de 2004.