Con todas las prevenciones, el PNV dejó ayer abierta una pequeña rendija que hasta la fecha permanecía cerrada: la de su futuro apoyo a Patxi López para ser lehendakari en el caso de que el PSE sea la primera fuerza tras los comicios. Un voto que, de producirse, tendría como finalidad dar «estabilidad» al país. Eso sí, el partido nacionalista recalca que ésta es una hipótesis «complicada» y subraya su convicción de que quien ganará las elecciones del próximo 1 de marzo será Juan José Ibarretxe.
La posibilidad de que la formación liderada por Iñigo Urkullu respalde al candidato socialista era, por ahora, una cuestión 'tabú' que ningún dirigente peneuvista barajaba de manera pública. Las únicas líneas de trabajo expuestas desde Sabin Etxea pasaban por una victoria de Juan José Ibarretxe o bien, la de una alianza entre el PSE y el PP para desalojar a los nacionalistas de Ajuria Enea. Una estrategia que para el PNV sería cuando menos «inamistosa» y que borraría cualquier tipo de apoyo a Zapatero en Madrid, sobre todo si el pacto entre socialistas y populares y la llegada de Patxi López a la presidencia vasca se produjese aun siendo la formación abertzale la más votada.
Pero, a mes y medio de las elecciones, el PNV ha abierto una tercera vía porque, «a priori, no descartamos ninguna posibilidad», según señaló su portavoz en el Congreso. En declaraciones en Televisión Española, Josu Erkoreka se mostró cauto a la hora de hablar de acuerdos postelectorales con el argumento de que «sólo con los resultados en la mano podemos hacer cuentas». Eso sí, recalcó que las siglas que ganarán las elecciones serán las del PNV y que «la iniciativa nos corresponderá a nosotros».
Erkoreka recordó que los socialistas ya se han mostrado reacios a pactar con los jeltzales si la plancha del lehendakari es la más votada. «Ellos están operando sólo con la hipótesis de que triunfan en las elecciones», aseguró, antes de considerar que este vaticinio no se va a cumplir. Sin embargo, y a preguntas de los periodistas, concedió que, de darse ese triunfo del PSE, el PNV podría acabar por apoyar al candidato socialista en el Parlamento vasco.
Aunque el portavoz reconoció que este pacto es «complicado», también afirmó que, «a priori, no descartamos ninguna posibilidad. Habría que ver en qué términos podría plantearse el acuerdo». El diputado peneuvista agregó que su partido actuaría en este caso con un planteamiento «constructivo, de búsqueda de la estabilidad, de la garantía del autogobierno y de búsqueda de instrumentos para salir de la crisis económica».
En todo caso, Erkoreka volvió a arremeter contra la opción que los dirigentes jeltzales ven como más probable: la de una entente PSE-PP. En su opinión, si los socialistas intentan llegar a Ajuria Enea siendo la segunda fuerza en el Parlamento, el escenario resultante no sería igual al de Cataluña, donde el PSC, ERC e ICV arrebataron a CiU la Generalitat aun siendo la formación nacionalista la que recabó más apoyos. Según Erkoreka, allí había «una estrategia y un proyecto político alternativo llamado de izquierdas y progresistas», mientras que en Euskadi, el PSE y el PP, que «difieren practicamente en todo», se unirían con el único objetivo de «desbancar» a Ibarretxe.
«No frentista»
La postura de los socialistas la volvió a exponer ayer Iñaki Arriola. El secretario general del PSE en Guipúzcoa apostó por configurar un gobierno «transversal» y «no frentista» liderado por Patxi López. Al igual que Erkoreka, afirmó que su partido «no cierra las puertas a nadie».
En una rueda de prensa en San Sebastián, advirtió de que al PSE «no se le pasa por la cabeza» integrar un gobierno que no tenga a López como lehendakari. Además, afirmó que su partido «aspira a ganar» para que «cambien las cosas en este país de verdad», ya que la posibilidad de que Euskadi alcance un «nuevo tiempo» requiere «un cambio en la Lehendakaritza».