Vitoria asistirá este año a una invasión de operarios. Será un despliegue inusual de vallas, buzos y martillos neumáticos. Y semejante actividad amenaza con trastocar la vida cotidiana de miles de ciudadanos. El Ayuntamiento aprieta el acelerador para acometer «entre 30 y 40» reformas de calles que serán sufragadas por el Gobierno central a través del Fondo Estatal de Inversión y Financiación Municipal.
Este programa del Ministerio de Administraciones Públicas ha reservado 40,5 millones para la capital alavesa, pero sólo costeará las propuestas si se cumplen una serie de condiciones. Así, el Consistorio debe diseñar las reformas antes del día 24, contratarlas de inmediato y terminarlas antes de fin de año. Si existe un retraso «justificado» en una remodelación, cabrá la posibilidad de recurrir a una prórroga de tres meses.
El equipo de gobierno trabaja contrarreloj para aprovechar hasta el último euro de estas ayudas, por lo que ayer solicitó la complicidad de los vecinos. «Pido comprensión a los vitorianos porque será un año complicado, con bastantes molestias. La actividad será espectacular. Yo hubiera hecho un calendario distinto, pero las circunstancias nos obligan», alertó ayer el alcalde, Patxi Lazcoz. Y es que la medida 'anticrisis' del Gabinete Zapatero tendrá una doble cara. Es cierto que servirá para mejorar calles y generar empleo, pero también pondrá a prueba la paciencia de los peatones y la capacidad de reacción municipal.
Refuerzos
Lazcoz aclaró que Vitoria presentará proyectos para atraer «el cien por cien» de los 40,5 millones, lo que está provocando una frenética actividad en Urbanismo. «Hay trabajadores que han prescindido de sus vacaciones de Navidad», aseguró. El alcalde agregó que funcionarios de otros departamentos han reforzado la plantilla del Servicio de Contratación, encargado de organizar los concursos de cada obra. Cuando se valoren las ofertas, «nos fijaremos más en el plazo que en la rebaja del dinero», matizó el primer edil.
De momento, el Gobierno central ya ha autorizado cinco proyectos entre los que está la nueva guardería de Lakuabizkarra. Ayer mismo, el equipo de gobierno envió a Madrid otras 13 obras que incluyen cuatro carriles bus y la reforma de la calle Badaya, como adelantó EL CORREO. La próxima semana, el Gobierno central recibirá «otros tres» paquetes inversores con remite vitoriano a falta del visto bueno. Uno de ellos planteará la esperada reforma de la calle Sancho el Sabio.