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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Álava

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Uno de cada tres conductores que denuncian ante la Policía Municipal que le han robado el automóvil lo hace porque no se acuerda dónde lo dejó aparcado

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No encuentro mi coche
Las denuncias de robos de coches han caído un 45%. / I. AIZPURU
Una de cada tres denuncias por robo de coche que llegan a la Policía Municipal de Vitoria está motivada por lo que los agentes llaman «despistes». Los dueños de estos vehículos piensan que han sido víctimas de los ladrones, cuando en realidad olvidaron dónde aparcaron el coche la víspera o simplemente desconocían que ese día su hijo o su mujer habían decidido usar el utilitario sin avisar. Estas situaciones se repitieron una veintena de veces el pasado año, un ejercicio en el que los ladrones de turismos estuvieron menos activos. Así, si en 2007 se registraron hasta 96 denuncias de desaparición de automóviles, a lo largo de 2008 los atestados se redujeron a 65 y de ellos el 30% se quedaron en susto.
Entre las anécdotas que atesoró el pasado año la Guardia Local de Vitoria sobre los 'despistes' destacan situaciones como la de un hombre que denunció el robo de su coche, cuando en realidad hacía uso de él su ex esposa. Al margen de vendettas de este tipo propias de los procesos de separación poco amistosos, también hubo situaciones como la de ese amigo que abusó de la confianza de otro y se llevó su 'carro' a pasear sin pedir permiso.
Pero lo habitual en este tipo de casos es que el conductor que denuncia que le han robado el bólido descubra al final que simplemente había olvidado dónde lo dejó aparcado. «Esto nos puede ocurrir a cualquiera. Te obcecas con que tenías el automóvil en un sitio y tardas en caer en la cuenta», indica un portavoz de la Policía Local.
Con el cepo puesto
La mayoría de las veces, agrega, el propio demandante se da cuenta de lo que ocurrió y halla su propio utilitario. Pero también hay quién tiene que soportar el sonrojo de ver cómo los agentes encuentran su turismo y le dicen que para la próxima vez tenga más cuidado. No existen datos sobre si estas confusiones se dan más los fines de semana.
Al margen de las pérdidas puntuales de memoria, los policías de la capital alavesa se enfrentan también a robos de verdad, aunque los resultados de sus pesquisas son esperanzadores para las víctimas. El 90% de los vehículos sustraídos el último año se recuperó. Lo más común es que el coche que cayó en manos ajenas aparezca abandonado en alguna calle de Vitoria sin gasolina y con los destrozos típicos: puertas forzadas, ventanillas rotas y cables de arranque 'puenteados'. «Son muy pocos los coches que aparecen completamente destrozados», relató el portavoz policial. De hecho, a lo largo de 2008 los agentes sólo rescataron un turismo del fondo de un río. El resto apareció más o menos intacto. Uno de ellos, incluso con las llaves puestas, agregaron los mismos medios.
Entre las sustracciones más desafortunadas del año que ha terminado destaca la protagonizada por un delincuente que se llevó un automóvil inmovilizado con cepo debido a que su dueño había dado positivo en un control de alcoholemia. El caco no recorrió muchos kilómetros hasta que fue sorprendido 'in fraganti'.
Los delincuentes utilizan los vehículos que roban para escapar tras cometer algún otro delito, para empotrarlos contra escaparates -en 2008 no hubo ningún alunizaje- o para desplazarse gratis a otros sitios. Esto explica que no busquen complicaciones y que vayan a por turismos poco llamativos y fáciles de abrir. Por eso, los Opel Kadett y los Ford Escort siguen estando año tras año en el podio de los coches preferidos de los ladrones. El pasado ejercicio se llevaron diez coches de ambos modelos.
Los de una gama más cara o lujo son, precisamente, los que son más difíciles de localizar, ya que se venden en el mercado negro. Así, entre los coches robados que desaparecieron en los últimos meses destacan un Mercedes 220, otro C55 o un BMW todoterreno.


r.cancho@diario-elcorreo.com
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