El Partido Popular de Cataluña inició ayer los trámites para castigar a la parlamentaria Montserrat Nebrera por burlarse del acento andaluz de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. La secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, explicó que la medida disciplinaria obedece a una decisión de la dirección de la organización catalana que preside Alicia Sánchez Camacho porque «este partido no está de acuerdo ni nos sentimos representados por esas declaraciones».
Nebrera fue expedientada por decir, el pasado domingo, que la ministra «tiene un acento que parece un chiste», en alusión a su deje andaluz. El PP de esta comunidad reaccionó indignado a la calificación de su compañera de partido. El presidente del PP de Andalucía y vicesecretario nacional, Javier Arenas, se desmarcó enseguida de este comentario y su secretario general, Antonio Sanz, pidió la dimisión de la parlamentaria catalana al tiempo que recordó que «no ostenta ninguna representación en la dirección».
A pesar de que los populares andaluces pidieron una rectificación pública, Nebrera insistió el lunes en su blog en las mismas consideraciones sobre la forma de hablar de la ministra. «Se ofenden por mi burla del acento chulesco y atragantado de la ministra, agigantado en su incomprensibilidad por el hecho de ser andaluza y, por tanto, rápida». Más tarde, matizó sus palabras sin asumir la rectificación que le pidieron sus compañeros de partido y explicó: «el acento al que yo me refería en Magdalena Álvarez es lo que tal vez en general se entienda como tono, y el suyo es chulesco, insultante y barriobajero. Además, no sabe hablar».
El PP catalán difundió ayer un comunicado para anunciar la apertura del expediente disciplinario a la parlamentaria, crítica con la dirección, y calificó de «graves» sus manifestaciones. Según los estatutos del partido, se considera falta grave «cualquier manifestación pública oral o escrita en los medios de comunicación, que suponga descrédito, menosprecio o descalificación de cualquier afiliado al partido».
En esta categoría encaja la petición de los populares andaluces porque la sanción prevista es la suspensión de militancia entre 1 y 4 años o la posible inhabilitación para cargos públicos o internos. Ambos castigos no son excluyentes. Por su parte, Nebrera aseguró ayer que se ha quedado «estupefacta» al conocer el expediente.