Mientras el club trata de apuntalar la plantilla en el mercado de invierno, el Alavés rumia aún las consecuencias de su cuarta derrota consecutiva. Con el equipo en el filo de los puestos de descenso, Nacho Garro destacó ayer que la situación clasificatoria «es complicada» y afecta al rendimiento de los futbolistas. «El otro día se pudo ver; no es normal los fallos que se cometieron en cuestiones como los controles de balón», precisó.
Ante la necesidad de reaccionar, el jugador vitoriano considera necesario ahora «estar tranquilos y pararse a contar hasta diez» para analizar los problemas del equipo. En este sentido, Garro considera que la plantilla debe marcarse «pequeños objetivos» en su intento de cambiar la dinámica de resultados negativos. «Uno de ellos, no encajar tantos goles, porque últimamente siempre empezamos con el marcador en contra y en la segunda parte jugamos para empatar», resumió.
El futbolista albiazul, que en el partido de Huesca regresó a los terrenos de juego nueve meses después de sufrir una grave lesión en la rodilla, incidió en la necesidad de cortar la hemorragia de goles encajados: 32 en 19 jornadas. Tras el análisis del encuentro ante el Celta realizado ayer en el vestuario alavesista, Garro insistió en las concesiones que ofrece el equipo en las últimas jornadas. «No es falta de actitud ni mucho menos, pero no nos pueden marcar esos goles».
«Por nosotros mismos»
Ante el importante duelo del próximo domingo en el Rico Pérez frente al Alicante, al que el Alavés podría dejar a once puntos en caso de victoria, Garro cree que la trascendencia del encuentro pasa realmente por calibrar la reacción alavesista. «Más que por la distancia con el rival, se trata de un partido muy importante para nosotros mismos. Tenemos que corregir los errores, porque en esos 15 ó 20 minutos iniciales no salimos enchufados del todo», precisó.
Garro reiteró la necesidad de lograr en Alicante «un resultado que dé confianza» al equipo. En ese sentido, apuntó que el objetivo es «sacar los tres puntos, pero está claro que hay que romper la racha negativa, aunque sea sumando de uno en uno».
El centrocampista albiazul espera que a través de un cambio de rumbo en los resultados el Alavés ahuyente «la ansiedad» que genera «recordar lo del año pasado, porque cuando te ves ahí abajo te entra un poquito el miedo. Sobre todo, no queremos volver a pasar por eso», puntualizó, en referencia a la agónica permanencia lograda en la última jornada.