La entrada en servicio de la autopista de peaje entre Vitoria y Eibar supondrá un balón de oxígeno para la Nacional 1, la carretera que vertebra el territorio de oeste a noreste y que supone una de las principales vías de conexión de la Península con Francia. Con su inauguración y según el último anuario estadístico del Ministerio de Fomento, la red de alta capacidad de Álava contará con 168 kilómetros, de los que 76 (el 45%) discurren por autopistas de peaje. Este porcentaje sitúa al territorio como una de las provincias con menos tramos de autopista liberados. Para muestra, la media española, que revela que sólo el 22% de la red de alta capacidad de la Península está sometida al pago de un peaje.
Estos datos vienen a justificar las quejas reiteradas por muchos conductores alaveses que aseguran que con la AP-68 (Zaragoza-Bilbao) ya es suficiente. Ahora, con la AP-1, los kilómetros de pago a su paso Álava aumentarán en otros 15, con el consiguiente perjuicio para el bolsillo ciudadano. No obstante, la Diputación ya está trabajando en la implantación de un peaje social similar al que ya existe en la comarca de Llodio.
De esta forma, las tarifas de la Vitoria-Eibar contarían con un doble descuento, el ya implícito en los precios acordados por las dos diputaciones, y la nueva rebaja que variará en función de la frecuencia de los viajes.
Vizcaya y Guipúzcoa, peor
Pese a que Álava sufre uno de los porcentajes nacionales más negativos, el consuelo es que Vizcaya y Guipúzcoa se encuentran incluso peor, con el 48% y el 54% de su red de alta capacidad de pago. La estadística golpea a Euskadi, pero en lo relativo a las comunidades autónomas, Cataluña se lleva la peor parte al contar con 656 kilómetros de pago y sólo 508 exentos de peaje. Por provincias, Tarragona registra los guarismos más negativos ya que el 78% de su red de altas prestaciones posee algún tipo de peaje.
Por contra, la suerte sonríe a las provincias del sur, en especial a las de Extremadura (no hay ningún tipo de peaje) y Andalucía. Aquí, Córdoba, Granada, Huelva y Jaén tampoco saben lo que suponen pagar por circular en una carretera. Para intentar mitigar estas desproporcionadas diferencias, el Congreso de los Diputación está tramitando a petición de CiU la creación de un fondo estatal 'ad hoc' que contribuya a «homogeneizar tarifas, rescatar tramos de forma selectiva o establecer subvenciones para usuarios habituales».