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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

GENERAL

11.01.09 -

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Pasajeros durmiendo en el suelo, largas colas frente a los mostradores, niños tumbados en los carros y en brazos de sus padres, rostros de cansancio en personas que llevaban diez, doce, veinte horas atrapadas en la terminal. Viajeros batallando a pleno grito con algún responsable de una compañía área para que les asignara un vuelo... El caos continuaba ayer en Barajas.
La tensión llegó a tal extremo en algunos momentos que se registraron motines a bordo de tres aeronaves. Por la mañana, los pasajeros de un vuelo de Iberia con destino a Buenos Aires se amotinaron dentro del avión, después de soportar un retraso de más de 24 horas y de verse obligados a desembarcar en tres ocasiones. Los viajeros se negaron a bajar de la aeronave cuando se lo pidieron por tercera vez. Por la tarde ocurrió el mismo incidente con el pasaje de un trayecto a Montevideo -que tuvo que abandonar el avión tras permanecer dos horas en su interior- y con otro a Lima. En las tres ocasiones fue necesaria la intervención de la Guardia Civil para desalojar a los viajeros.
Sin maletas
Una mujer argentina que se dirigía a Tenerife deambulaba ayer por Barajas encarnando la viva estampa de la desesperación. Su vuelo fue cancelado el pasado jueves, le habían perdido las maletas y llevaba dos días dando vueltas de un lado para otro sin conseguir plaza en un avión. «Me he quedado sin mis pertenencias. Nadie se ha hecho cargo de nosotros», se lamentaba.
«Ha habido un caos muy grande. Llevamos en el aeropuerto desde el viernes y no nos han dado de comer ni alojamiento», denunciaba ayer Enrique, pasajero en tránsito hacia Canadá. Otra joven sentada en el suelo explicó, abatida, que las colas habían sido tan grandes «para coger las maletas y las tarjetas de embarque», que había perdido el segundo vuelo que le asignaron después de más de diez horas de esperar una plaza.
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