La generación de nuestros padres y abuelos elegía el nombre de sus retoños de manera fácil. O se repetían los apelativos generacionales o se tiraba del santoral. La originalidad era escasa, pero los quebraderos de cabeza eran menores que los que se tienen ahora, cuando muchos primerizos llegan a comprarse libros con listas de nombres para asesorarse en la elección. Aunque todavía hay muchos que se orientan por las modas y llaman a sus hijos en función de las tendencias del momento, un exhaustivo repaso a los apelativos que los alaveses pusieron a sus pequeños en 2008 revela que está en auge lo exclusivo. Y en esto han tenido mucho que ver los ciudadanos de otras culturas.
Así, los exitosos Uxue o Jon compartirán aula con escolares de su misma edad como Wangli, Uhtmal, Unitxer, Oskitz, Saloua o Firdaus. Eso sí, los primeros serán más, porque los dictados de la moda son todavía poderosos. En niñas, los nombres que más pusieron los padres alaveses durante el pasado año fueron Naia/Nahia y Uxue, que destronan de esta manera a las Ane, en un quinto puesto de este ranking. Les pisan los talones las Lucías. Otros apelativos abundantes han sido Leire, Aizea/Haizea, Irati, June, Naroa y Paula. Posiciones más discretas ocupan las clásicas Ainhoa, Amaia y Sara. Y entre los emergentes, destacan Izaro, Eider, Noa, Nora, Aroa, Ainize y Luna.
Algunos nombres guardan relación con la actualidad o la televisión. Ahí están por ejemplo las cinco pequeñas Maddi, el nombre de la niña inglesa desaparecida en Portugal, y de las cuatro Kira, como la partenaire de Ramón García en las campanadas. Y luego están las mezclas tipo Ainhoa Britney o Tiffany Nerea.
En chicos, predominan un año más los Jon. Eso sí le siguen muy de cerca Markel, Iker, Unai y Aimar, como el pelotari. Todos ellos, junto a los Oier y Eneko han desbancado a los Ander del podio. Éstos, no obstante, resisten los embistes de la moda junto a Mikel, Unax, Asier, Xabier, Alejandro y Daniel. Los que darán que hablar son Hugo, Beñat, Izan y Ohian.
Muy pocos padres se atreven con los apelativos con solera, pero ahí están. El pasado año alumbró al menos a dos Jose Luis, a dos Francisco Javier e incluso a un Natalio y un Hilario Mateo. Ellos jugarán en el parque con Mamadou, Osama o Marvelous y también con Patxi, el único con diminutivo.