Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Mundo

MUNDO

Abandona Gaza al matar Israel a uno de sus conductores durante la tregua temporal, mientras el Consejo de Seguridad alcanza un acuerdo para instar al alto el fuego
09.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La agresión israelí a Gaza ha dejado de estar sujeta a cualquier ley de guerra. Y no sólo porque se cuenten ya más de setecientos muertos palestinos y un tercio de ellos sean civiles. En esta carnicería sin testigos, ha tenido que ser la Cruz Roja Internacional la primera en certificar el aterrador desprecio a que el Gobierno judío condena a los vivos de la Franja. Y la primera en alzar la voz para denunciar el incumplimiento por parte del Estado judío «de cualquier ley internacional humanitaria para cuidar y evacuar a los heridos».
El miércoles, uno de sus equipos de rescate encontraba en el arrasado barrio de Zeitun, en Gaza capital, a cuatro niños pequeños junto a los cadáveres de sus madres. «Estaban demasiado débiles como para tenerse en pie por sí mismos». La organización había pedido poder entrar a esta zona que sabían masacrada cuatro fechas antes. Una vez allí, los soldados hebreos ni siquiera les permitieron acercar las ambulancias a las casas para evacuar a los dieciocho heridos y doce «extremadamente exhaustos» que les dio tiempo a localizar. Tuvieron que sacarlos hasta los vehículos en un «carro tirado por un burro».
El estremecedor testimonio consta en un informe inusualmente duro emitido ayer por Cruz Roja, el mismo día que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (Unrwa) suspendía todas sus operaciones en Gaza. Los militares hebreos asesinaron por la mañana al conductor de un camión «identificado con las siglas de la ONU» que viajaba Franja adentro, autorizado para entregar un cargamento de ayuda durante la presunta 'tregua humanitaria' de tres horas establecida por Israel. Era una tregua-trampa. A mediodía, también eran tiroteados un turismo blindado y una ambulancia de la Unrwa, que ya ha perdido cuatro trabajadores en lo que va de operación y una escuela asaeteada a bombazos.
Las instituciones humanitarias, por lo que parece, empiezan a ser más que incómodas para Israel. Amnistía Internacional denunciaba ayer también que los militares judíos «están tomando las casas palestinas, forzando a las familias a permanecer en el suelo, mientras usan la vivienda como base y posición de francotiradores». Pero todavía cabría esperar algo peor, a juzgar por las palabras del primer ministro, Ehud Olmert, que en una orgullosa visita a la división militar encargada de Gaza aseguraba que su Gobierno no ha pedido «aún al Ejército que haga todo cuanto sea necesario» en la Franja. «La decisión sobre cómo nos aseguramos de que la calma en el sur dure está todavía por llegar», proclamaba.
«Necesitaré psicólogo»
Es difícil imaginar qué guarda Israel en la recámara. «No paran de bombardear esta noche. Necesitaré un psicólogo cuando salga», escribía desesperada el miércoles a este diario desde el sur de la Franja Halima, la joven con pasaporte español que, junto a su madre María y su hermano de 2 años, ayer fracasaban por cuarta vez en el intento de ser evacuados. El ataque mencionado por Halima en Rafah, frontera con Egipto, ha sido considerado de los más terribles de esta operación.
Sin embargo, esta madrugada parecía abrirse una ventana a la esperanza. El Consejo de Seguridad de la ONU alcanzó un acuerdo de resolución, que no había sido votado aún al cierre de esta edición, en el que se insta a un alto el fuego inmediato, la retirada de las tropas israelíes y la distribución sin impedimentos de ayuda humanitaria. El texto, que EE UU, Francia y Reino Unido han negociado con países árabes, también contempla la puesta en marcha de mecanismos para abordar las causas que han llevado al nuevo estallido bélico, entre ellas el contrabando de armas por parte de Hamás.
«Hemos logrado un consenso que esperamos que conduzca a un alto el fuego duradero y sostenible», expresó el titular británico de Exteriores, David Miliban.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS