El secretario general saliente de CC OO de Euskadi, Josu Onaindi, abandona hoy la dirección del sindicato con la satisfacción de haber logrado el 91,5% de respaldo a su gestión de los 476 delegados asistentes al noveno congreso que se celebra desde ayer en Bilbao. Durante sus dos mandatos al frente de la organización, Onaindi la ha afianzado como segunda central sindical vasca al rebasar el 20% de representatividad.
En la defensa de su etapa, el sindicalista, que ha pilotado el primer relevo sin conflicto en la secretaría general, defendió el papel «aglutinador» de Comisiones para trabajadores de todas las tendencias que aspiran a «un país en clave de convivencia, dentro de un marco democrático», y «no en clave soberanista de disgregar a la ciudadanía».
Onaindi, acompañado del nuevo secretario general confederal, Ignacio Fernández Toxo, sostuvo que CC OO tiene «sentido en todas las nacionalidades» y «mucho más en un territorio como Euskadi», y reiteró su apuesta por convertir a Comisiones en la primera central vasca, como ya lo es en el conjunto de España.
El secretario general durante los últimos ocho años renunció hace meses a presentarse a la reelección, convencido de que un trabajador prejubilado como él debe dejar paso a las nuevas generaciones. En esta ocasión, las principales organizaciones de la central apoyan para el puesto a Unai Sordo, de 36 años, hasta la fecha responsable territorial de Vizcaya. La votación tendrá lugar esta tarde, en el acto previo a la clausura del congreso.
Reconocimiento de Toxo
Fernández Toxo compareció ante los medios de comunicación junto a Onaindi para «despedir» a un «gran sindicalista y a un gran amigo», al que considera uno de los artífices de la «consolidación de CC OO de Euskadi en el contexto más difícil en que trabaja el sindicato en España».
En su intervención, destacó que tras el congreso confederal de diciembre, en el que compitió con José María Fidalgo por la secretaría general, su central defiende una concepción del sindicato más próxima «a la realidad». Sobre la crisis económica y la «destrucción de cientos de miles de puestos», pidió al Gobierno medidas que complementen las políticas en marcha, y alertó de que el gasto en desempleo puede superar este año los recursos previstos, por lo que pidió «un esfuerzo complementario» para «dotar de recursos al Inem».
Al congreso asistieron ayer como invitados representantes de los partidos políticos, las principales centrales sindicales -excepto ELA- y las instituciones sociolaborales, así como la patronal Confebask, cuya delegación estuvo presidida por el secretario general, José Guillermo Zubia. Por parte del Gobierno vasco acudió el viceconsejero de Trabajo, Juan José Loroño.