TEMPORAL DE NIEVE

Hacia las 4:30 de la tarde, la comitiva azulgrana se armó de valor para afrontar los 344 kilómetros que separan el aeropuerto madrileño y la capital alavesa, en medio del temporal que afecta a buena parte de España.
El viaje para disputar el partido ante el Lottomatica Roma de ayer ya comenzó con problemas en la ida, por el amenazante temporal de nieve en el País Vasco y los retrasos de los vuelos de Iberia. Aunque nadie se esperaba una vuelta peor.
La comitiva azulgrana se levantó en Roma a las 5:30 de la mañana para tomar el vuelo hacia Madrid, que transcurrió sin incidencias hasta llegar al cielo madrileño. Una fuerte tormenta de nieve que comenzó a las 8 de la mañana mantenía operativa sólo una pista del aeropuerto por lo que antes de suspender las llegadas al aeródromo, se ralentizaron, imponiendo regulaciones de hasta 35 aterrizajes a la hora. Por ello, y a causa del colapso para tomar tierra, el avión del TAU sobrevoló durante 20 minutos Madrid, que en esta ocasión parecía Moscú, hasta que la torre de control dio su permiso para aterrizar.
A su llegada a la terminal, en medio de la inquietud y del gentío, el equipo se encontró con que no había información sobre su vuelo a Bilbao. Sobre las 11:45, el aeropuerto suspendió "momentáneamente" las operaciones debido a las circunstancias meteorológicas adversas y que provocan problemas en el normal desarrollo de los vuelos.
Después de varias horas atrapados en la terminal, y tras barajar la posibilidad de desplazar a los jugadores a un hotel cercano para que descansasen después del largo partido de ayer y del madrugón, el club se encontró con la imposibilidad de que los autobuses accedieran a la terminal madrileña. Por ello, y para acabar con la situación el club ha contratado los servicios de siete taxis para completar el viaje hasta la capital alavesa.








