Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

08.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Albert Riba, el presidente de la Unión de Ateos y Librepensadores, recuerda cómo surgió esta campaña filosófica sobre ruedas: La periodista Ariane Sherine, del diario británico 'The Guardian', leyó un día en un autobús londinense un cartel con una frase del Evangelio según San Lucas. Cuando llegó a casa, se puso a ojear la Biblia y vio que allí se decía que los ateos serían condenados a tortura eterna en el infierno. Gracias a ello, se le ocurrió que los ateos deberían hacer algo para contrarrestar esto, y lo publicó en su blog».
La periodista decía allí que «sería oportuno que los autobuses fueran también transmisores de un mensaje tranquilizador sobre el ateísmo, como una buena forma de contrarrestar los mensajes de ciertas organizaciones religiosas que amenazan con el infierno a los no cristianos». «Nuestro mensaje es divertido, pero tiene un fondo serio: los ateos queremos un país, una escuela y un gobierno laico», escribió Ariane Sherine.
La Asociación Humanista del Reino Unido se anotó entonces la idea y, con el apoyo del conocido biólogo darwinista Richard Daw-kins -autor de libros como 'El espejismo de Dios' y 'El gen egoísta'-, empezaron a recaudar fondos.
«Lavar el cerebro»
Así pudieron poner en marcha la campaña con carteles colocados en 30 autobuses que tenían su recorrido por el distrito de Westminster, en Londres. Y la iniciativa empieza a extenderse a otras ciudades del país.
En opinión de este reputado científico, que donó 7.000 euros a la causa, «la religión está acostumbrada a que todo le salga gratis, incluyendo el derecho a lavar el cerebro de los niños. Con esta campaña colocaremos eslóganes alternativos y haremos pensar a la gente».
Los líderes religiosos británicos no reacionaron mal. La Iglesia de Inglaterra se posicionó a favor de defender el derecho de cualquiera a expresar una posición religiosa o filosófica, aunque hicieron hincapie en que ser creyente no tiene nada que ver con disfrutar o no de la vida.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS