Mucha nieve, termómetros bajo cero y una gélida sensación térmica, pero el temporal no logró paralizar Euskadi. La mayor parte del territorio vasco amaneció y se acostó ayer con el mercurio en negativo y con un manto blanco bajo los pies, pero la actividad diaria de los vascos no se vio interrumpida de forma reseñable por la nueva ola de frío polar que esta vez azota a media España. En Álava, donde ya hay que utilizar las dos manos para contar los temporales de este otoño-invierno (van siete), apenas un par de colegios tuvieron que dejar las clases para otro día por la imposible asistencia de alumnos, mientras los polígonos industriales funcionaron con normalidad. En Bilbao se vieron copos y se pudo pisar nieve en Artxanda y el Pagasarri, pero la urbe apenas se enteró. En Guipúzcoa, el ambiente también fue gélido y las carreteras fueron el gran punto negro de la jornada. El manto blanco llegó hasta la orilla de la playa de La Concha y dibujó estampas inéditas a pie de oleaje. El problema, hoy, serán las «heladas generalizadas», porque el frío polar continúa.
Las predicciones no se equivocaron ni un milímetro y Euskadi tuvo que pertrecharse ayer con anorak, gorro y bufanda para resistir una sensación térmica más propia de los países del Norte de Europa, cortesía del viento procedente del ártico con el que se acompañó el temporal y que cortaba la piel. Durante todo el día prácticamente no dejó de nevar en Vitoria, donde las temperaturas apenas subieron de los cero grados, pero donde tampoco se registraron mínimas de récord, algo que es habitual en los días de grandes nevadas. Se contabilizaron 2,1 grados bajo cero por la noche, mientras descargaba nieve de forma abundante en todo el territorio. En la Llanada Alavesa, cerca de Navarra, el frío fue más intenso. Se alcanzaron los 5,2 grados bajo cero a las 7.30 horas en Salvatierra, uno de los registros más bajos de todo Euskadi, según la agencia vasca de meteorología, Euskalmet.
La intensa precipitación de nieve en este punto condicionó la circulación por la N-1. La vía, conexión entre Guipúzcoa y el resto de España, estuvo abierta durante toda la jornada, aunque requirió una precaución extra por parte de los conductores. Lo mismo ocurrió en la autovía de Altube, entre Vitoria y Bilbao, que a pesar de la fuerte nevada nocturna ya permitía a media mañana una circulación rápida y fluida. Los desplazamientos entre ambas capitales, muy frecuentes a primera hora por motivos de trabajo, pudieron realizarse sin mayores contratiempos. La Diputación alavesa había desplegado en este punto a buena parte de sus sesenta operarios y 29 quitanieves del dispositivo especial de invierno.
A nivel del mar
Las principales vías de comunicación estuvieron abiertas durante todo el día y sólo quedaron afectados por el temporal los puertos de montaña habituales: Herrera, Bernedo, Cruceta, Orduña y Opakua, en Álava, así como Udana y Leintz Gatzaga en Guipúzcoa y Dima en Vizcaya. Algunos de ellos debieron cerrarse por completo a los coches en algunos momentos del día. En otros, era necesario circular con cadenas o estaban vetados a vehículos pesados.
El termómetro apenas subió de los cero grados en buena parte de Guipúzcoa y dio algo más de tregua en Vizcaya, con una mínima en Bilbao de 2,4 grados a las siete de la mañana y un registro de cuatro grados durante la madrugada. En San Sebastián, con una mínima de -1,7 grados, la nieve llegó hasta los mismos pies de La Concha para sorpresa de propios y extraños, como un grupo de orientales de turismo en la ciudad que no paró de fotografiarse en un escenario tan inusual. Las tres capitales vascas extremaron las precauciones para evitar que ningún 'sin techo' durmiera a la intemperie y contaban, como en el caso de Bilbao, con todas las plazas en albergues cubiertas para estos días.
Otro a partir del martes
El frío va a continuar en los próximas jornadas, por lo que la nieve puede convertirse en hielo y complicar aún más la situación en Euskadi. El culpable es una borrasca fría de origen centroeuropeo que entró en España por Cataluña y que azota ya a más de la mitad de las comunidades autónomas, incluso en algunas como Murcia o la zona oriental de Andalucía. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) arrojan mínimas de cuatro grados bajo cero en Vitoria y de -2 en San Sebastián, así como un grado bajo cero en Bilbao. Es decir, ligeramente más frías que las vividas ayer y similares a las que ofrece el organismo vasco Euskalmet. Las máximas serán de 3 en San Sebastián y 5 en Bilbao, mientras en Vitoria seguirá siendo difícil que el termómetro supere los cero grados. La cota de nieve se mantiene por debajo de los 100 metros, con la posibilidad de nevadas ocasionales en la costa, como ocurrió ayer.
El temporal empezará a remitir el viernes de forma apreciable, sobre todo a partir de la tarde. La cota de nieve ascenderá al final del día hasta los 600 u 800 metros. Las temperaturas iniciarán un ligero ascenso por el deslizamiento de la borrasca hacia el norte de África y su sustitución por un anticiclón sobre la Península, aunque se prevé que la tregua sólo durará hasta el martes. Para ese día se anuncia la entrada en España de un nuevo frente polar por el Oeste, «aunque será menos frío que el actual», dicen los expertos.