Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Mundo

MUNDO

Alberto Arce, director del colectivo vasco Mewando, comparte en Gaza el terror de los palestinos
06.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Están atacando muy cerca del hospital Al-Hawda, en el que me encuentro. A las 12.45 -hora española- cayó el primer misil en un coche aparcado frente al centro hospitalario. Y todos caímos al suelo por el estruendo. A los pocos segundos golpeó un segundo artefacto. No puedo hablar más tiempo...». Sin aliento. Uno de los pocos testigos españoles en Gaza, Alberto Arce, coordinador del colectivo Mewando en Bilbao, relataba ayer con gran angustia un nuevo ataque del Ejército israelí, del que fue testigo directo. Su tono era de desesperación. De impotencia. A los cinco minutos su móvil se silenciaba.
La comunicación con el cooperante en la Franja resultó muy complicada durante la jornada de ayer. El segundo día de la incursión terrestre de los israelíes en Gaza dejó el panorama más desolador desde que comenzara la cruel ofensiva el pasado 27 de diciembre. El teléfono de Arce no paraba de comunicar. Al fin, su voz se hacía fuerte entre el ruido ensordecedor que le rodeaba.
¡Boom! «¿Oyes? Acaba de caer otra bomba. En las últimas veinticuatro horas han atacado dos ambulancias, han asesinado a cuatro médicos y han lanzado misiles directamente contra el hospital, que se encuentra bien diferenciado de los edificios colindantes. Es un ataque sin límites. Indiscriminado».
El enfado se hace patente en las palabras del activista del Movimiento Internacional de Solidaridad. Arce, director de cine gijonés, forma parte de los integrantes del proyecto Free Gaza que consiguieron el 20 de diciembre romper el bloqueo y llegar al puerto de la Franja en un barco cargado de medicamentos. Un grupo de trece personas que se ha reducido a ocho extranjeros. Y ahora ya no tienen salida.
«Aunque quisiéramos no podemos escapar de aquí. Esta mañana -por ayer- he hablado con el cónsul de España y me ha confirmado que es imposible la evacuación. Pero de todas maneras queremos estar aquí para que los palestinos sientan que tienen apoyo extranjero y para ser testigos frente al mundo de lo que sucede en Gaza», relata con valentía Arce.
Miles de palestinos se han visto obligados a huir de sus casas. Hacia ninguna parte. Otros tantos se encuentran en sus hogares sin comida ni agua. La llamada operación 'Plomo Sólido', en la que se embarcaron los israelíes, comenzó ayer una nueva etapa basada en la búsqueda de escondrijos de armas y milicianos. El cerco hebreo ha caído sobre Gaza. Y su población teme dar un mal paso.
Sin ayuda humanitaria
«Muchos conductores de ambulancia han sido disparados y hay vehículos dañados por lo que no se puede recoger a los heridos. Ya no existen medios. En el hospital donde me encuentro se está agotando el generador de electricidad, la anestesia... Y el centro está lleno, sobre todo de niños, que son la mayor parte de las víctimas. Además no se está distribuyendo la ayuda humanitaria».
La sangre tiñe las calles de Gaza tras los bombardeos. Los nervios se disparan entre los supervivientes, alarmados por la proximidad de las detonaciones. Además, al zumbido constante de los F-16 se han sumado los tanques y los francotiradores israelíes. Ocultos. Y apostados en casas de palestinos, desde donde disparan. «En cualquier momento te puede caer un tiro entre ojo y ojo».
Esa sensación de inseguridad se acrecienta por la noche en la Franja. El frío penetra por las ventanas sin cristales. La oscuridad vela el terror. «No se puede salir a las calles. Es muy peligroso», confirma Arce. Pero el temor no amedrenta a los habitantes de Gaza. Armados y abandonados a su suerte. Pese a que la balanza se desequilibra en su contra. Más de quinientos palestinos muertos frente a cinco soldados israelíes. «Decir que es un ataque contra Hamás es mentira. Es contra la población».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS