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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Política

POLÍTICA

Mayor Oreja, valedor de María San Gil,puede distorsionar laimagen de moderación que quiere ofrecer el nuevo PP en Euskadi

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La designación complica el discurso de Basagoiti en las elecciones vascas
Basagoiti accedió en julio a la presidencia del PP vasco, en sustitución de San Gil. / F. G.
El Partido Popular de Euskadi afronta con expectación y cierta inquietud el panorama abierto en la campaña vasca por la designación de Jaime Mayor Oreja como cabeza de cartel a las elecciones europeas, en lo que supone mantener en primera línea de la política al ex ministro y ex presidente del PP vasco. El nombramiento hecho público ayer afectará a la candidatura de Antonio Basagoiti a la Lehendakaritza, al complicar un discurso que está centrado en ofrecer una nueva imagen de moderación. Sin renunciar a lo que llaman los valores y principios, los populares de Basagoiti quieren pasar página a un pasado de aislamiento político y mensaje algo bronco. Para ello, apuestan por la búsqueda de jóvenes votantes, en una estrategia que puede verse distorsionada por la elección de Mayor Oreja.
Esa designación podría dar alas a los contrincantes del PP. Sus rivales en las elecciones vascas estarían en disposición de utilizar electoralmente el perfil de Mayor como último referente del 'aznarismo' en busca del desgaste de Basagoiti. Además, los electores más moderados pueden ver en el ex titular de Interior un freno al crecimiento de los populares como partido desligado de la etapa de María San Gil.
El ex ministro está considerado como uno de los inductores de la crisis que vivió el PP nacional, hasta que Mariano Rajoy renovó su liderazgo en el congreso de junio en Valencia. Aunque salió reforzado del cónclave al lograr un 84% de los apoyos, no fue una fácil ratificación. Aznar y Mayor Oreja se convirtieron en los dos principales escollos para Rajoy al reivindicar en sus discursos la figura de San Gil, que había renunciado a la presidencia vasca por sus discrepancias con la nueva dirección imprimida desde Génova. «Tengo un problema de confianza contigo», decía la dirigente donostiarra al líder del PP.
Mayor Oreja no se mordió la lengua, cuando tiró del lema 'mejor solo que mal acompañado' para defender «la fortaleza de la soledad», en referencia al aislamiento que sufría el PP por su férrea defensa de algunas cuestiones, entre ellas la política contra ETA. Pero tras el cónclave, se apaciguó.
Nuevos votantes
A su favor, dicen sus partidarios, juega su experiencia, conocimiento de los entresijos de Bruselas y dominio de la política antiterrorista, en un momento de acercamiento PSOE-PP en esta materia. Pero si los populares de Basagoiti querían buscar nuevos votantes en el País Vasco, la sombra de Mayor Oreja podría dificultar la empresa. Lo que sí puede lograr quien había liderado la formación en Euskadi en los años noventa es retener a los simpatizantes más identificados con la etapa anterior y neutralizar así el efecto que pueda tener Rosa Díez en caladeros ajenos.
Para el sector renovador del PP vasco esto no es consuelo, ni les vale electoralmente. Sostienen que los votos que se perderían por la derecha en las elecciones vascas a favor de UPD no compensarán la pérdida que se producirá por el centro, el filón más buscado. Por eso el nombramiento de Mayor Oreja será acogido con recelo en los partidarios de la 'política pop'. Les rechina una designación que puede ser interpretada como un gesto de debilidad de Rajoy en su primera gran decisión tras el congreso de Valencia. «Jaime tiene mucho peso en Madrid en tertulianos y 'digitales'. Pero para muchos de nosotros es un candidato del pasado», explica un responsable del PP vasco. Con su nombramiento, se confirma que San Gil ha sido la única dirigente en dimitir de sus cargos durante la crisis.
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