
Mandiola, con gesto de resignación. / JESÚS ANDRADE

Mandiola, con gesto de resignación. / JESÚS ANDRADE
Mal estreno para 'Manix' Mandiola. Ya por la mañana, una lesión de espalda que le atormenta desde su llegada a Vitoria le dejó 'k.o.' en su habitación. Sólo pudo bajar para comer. Por la tarde, el disgusto sería aún mayor. Su debut en el banquillo albiazul se saldó con derrota. «A bote pronto veo que hacemos cosas bien y otras no tan bien. La primera lectura es que el contrario ha tenido más pegada que nosotros». Su reflexión más inmediata sonó a resignación. El técnico guipuzcoano ya ha comprobado de primera mano la cruda realidad del Alavés.
Porque se puede decir que ayer fue más de lo mismo. «Por momentos, por muchos momentos, hemos jugado mejor, pero ellos han dado más sensación de peligro. El caso es que necesitaban hacer menos cosas para crear más peligro», asumió el nuevo entrenador albiazul, consciente de que «toca lamernos las heridas e intentar pensar en positivo».
Es lo que quiere transmitir, un optimismo al que quizás no invita el encuentro de El Alcoraz. Pero él insiste en ello. «En muchas cosas no me ha disgustado el equipo», aseguró Mandiola. «No hemos perdido la cara al partido, la actitud ha sido buena y a nivel de pelea y entrega no se puede pedir más», precisó.
Y es que a su juicio, el Huesca no fue tan superior al Alavés como puede reflejar el resultado. «No creo que nos hayan hecho situaciones exageradas de gol. El primero ha sido de penalti y el segundo, en inferioridad. Tampoco creo que hayamos sido un coladero, no tengo sensación de que nos hayan pasado por encima», significó el técnico.
«Ha condicionado»
Y siguió con un listado de virtudes que su Alavés mostró en el terreno oscense. «Hemos tenido más el balón y hemos hecho un montón de cosas bien», apuntó. «Pero hay jugadas puntuales, que habrá que ver, que han condicionado. El penalti, la expulsión... Eso hace que la lectura no sea tan normal. Que igual son justas, pero no se puede analizar igual el partido».
Un toque al árbitro sin excesivos aspavientos. Pero también hubo espacio para la autocrítica. «El equipo sabe a lo que juega, pero han faltado las bandas y no hemos sabido llegar a la línea de fondo. No hemos creado situaciones claras. Y, evidentemente, hemos recibido dos goles y hay situaciones que tenemos que corregir», indicó Mandiola, que lamentó las expulsiones. «En alguna situación hemos tenido más corazón que cabeza, no hemos sabido leerla, pero hay que entender al de dentro».