El Alavés encadenó ayer en Huesca su tercera derrota consecutiva, una tríada que coloca a los albiazules a tiro del descenso. Empezó en Eibar (1-0), siguió en casa ante el Tenerife (1-2) y se completó en El Alcoraz (1-0). Una racha nefasta que no se repetía desde septiembre de 2007, hace 16 meses, cuando el equipo dirigido entonces por Josu Uribe cayó derrotado en las tres primeras jornadas.
El técnico asturiano comenzó con mal pie su etapa en el banquillo albiazul. Nástic (2-0), Málaga (0-1) y Sevilla Atlético (1-0) lastraron su trayectoria desde el arranque liguero. Pero desde entonces el Alavés no había vuelto a perder tres partidos de manera consecutiva. Hasta ayer.
No es nuevo, en cualquier caso, este paso errático e irregular del conjunto alavesista, que se ha movido a rachas desde el inicio del presente ejercicio. De perder sólo un encuentro en las primeras seis jornadas a sumar un punto de doce entre la octava y la duodécima. De ganar después dos encuentros seguidos a volver a firmar la misma paupérrima tarjeta de uno sobre doce posibles.
Las victorias ante el Girona y el Castellón -primera a domicilio-, ambas por 1-0, parecían haber despejado el horizonte de nubarrones. Pero volvieron tras empatar ante el Nástic en casa y perder en Ipurua. Una nueva derrota, frente al Tenerife, motivó la destitución de Salmerón, pero el nuevo técnico, de momento, no ha podido enderezar la nave. Un punto de doce posibles, dos goles a favor y seis en contra. Y el Alavés sigue siendo el conjunto más goleado junto al Alicante, con treinta tantos encajados en 18 jornadas.
A tres puntos o menos
Estos números colocan al conjunto vitoriano a tiro del descenso. Es decimoctavo, su peor puesto de la temporada, que ya ostentó tras ser goleado en Chapín (5-0), con sólo tres puntos de ventaja sobre su más inmediato perseguidor, el Córdoba, que ocupa la primera plaza que desemboca en Segunda B a final de temporada.
Pero la situación puede ser peor. Los albiazules atesoran 20 puntos, los verdiblancos han sumado 17 y el Murcia es el siguiente en la tabla con 16. El caso es que los pimentoneros tienen un partido menos, el aplazado ante el Celta, por lo que el escenario que dibuja la tabla no es del todo real. En caso de victoria murciana, el descenso amenazaría a un solo punto.
Por debajo, el Alicante y el Sevilla Atlético, con nueve y ocho puntos respectivamente, se descuelgan de la lucha por la permanencia y se encomiendan desde ya a una segunda jornada magistral si quieren mantener la categoría. Otra temporada más a mirar hacia abajo.