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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

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ALAVÉS

En el estreno de Mandiola encaja otro gol tempranero y vuelve a mostrarse inofensivo
05.01.09 -

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El Alavés es una pieza de porcelana que se quiebra con una ráfaga de viento y necesita elevadas dosis de pegamento cuando trata de volver a su ser. Ayer, con el estreno de 'Manix' Mandiola en el banquillo como pretendido revulsivo, el año comenzó con viejos vicios y sin atisbo alguno de que el equipo albiazul haya tomado la resolución de adoptar hábitos saludables con la entrada de 2009. Bastó que el Huesca, un equipo sólido y con gusto para combinar en ataque, sacase provecho de un penalti en su primera aproximación al área vitoriana para que la figura alavesista se deformase en El Alcoraz hasta dejar en el reducido campo oscense la sensación de visitante amable.
Por repetida, la escenografía resultó conocida a domicilio. Y es que la escuadra albiazul sigue sin imponerse en las áreas. Ni la propia ni la ajena le resultan cómodas de transitar. De la nada -una salida a destiempo de Raúl Llorente al fuera de juego- extrajo el Huesca una oportunidad que acabó en el 1-0. De bastante posesión de balón en el centro del campo, con un arranque de partido más que aceptable, apenas logró sumar ocasiones. Tampoco de un buen puñado de acciones de estrategia.
El Alavés de Mandiola partió con un 4-1-4-1 y la novedad de Almirón en el lateral diestro e Igor Martínez por delante. La zaga, fijada a diez metros del área propia y la pretensión de juntar las líneas para evitar las combinaciones del adversario. Quizás las rotaciones de los hombres de ataque, con contínuos cambios de posición entre Cuevas y Javi Guerra, que caía en ocasiones a las bandas, fueron el sello que distinguió al grupo de la etapa anterior.
Espesura absoluta
Las variaciones se quedaron ahí. Entre otras cuestiones, porque el conjunto albiazul regresó a su hábitat natural lejos de Mendizorroza. Es decir, la obligación de partir pronto en desventaja y remar de nuevo a contracorriente. En esas condiciones y ante un Huesca amparado en su gol y con calidad en la zona de ataque, el Alavés volvió a desnudar todas sus debilidades.
La espesura albiazul ante un adversario ordenado y contundente en defensa, con el ex albiazul Luis Helguera al mando, resultó absoluta. Con desesperante lentitud movió la pelota cuando trató de jugar y tampoco encontró recursos con el balón largo. Emilio Sánchez casi nunca entró en contacto con la pelota en zonas peligrosas y apenas el bullicioso Cuevas ganaba alguna para complicar a la zaga oscense.
Y emergió entonces Bonis para evitar un descalabro de mayores proporciones antes del descanso. El guardameta francés salvó dos ocasiones muy claras de un Huesca que rozó la sentencia. Pastoso y a merced de la velocidad del rival en los esporádicos pero precisos contragolpes, el cuadro albiazul se quedaba en coraje y poco más. Escasísimo bagaje cuando se trata de levantar un partido en cuesta.
Con diez y con nueve
El duelo acabó veinte minutos después del paso por los vestuarios. En ese tiempo, al Alavés le dio para generar una clara ocasión aislada que Cuevas no logró concretar y al Huesca para aprovechar la superioridad numérica. Almirón recibió una rigurosa segunda tarjeta y la escuadra de Calderón rompió amarras con el segundo tanto obra de Roberto.
Ya con Garitano de central, César en el lateral diestro y el toque de corneta como única solución, el Alavés se quitó por obligación los complejos y apretó en inferioridad ante un rival hasta entonces muy cómodo. Jacobo volvió a tener buenos minutos por la banda izquierda y a base de empuje el equipo inquietó al Huesca. Demasiado tarde, aunque sólo una gran intervención de Eduardo evitase el 2-1 de Emilio Sánchez y la emoción final. A cambio, el cuadro vitoriano se encontró con la segunda expulsión, la de César.
Y con la tercera derrota consecutiva, que le deja con la paupérrima cifra de 20 puntos en 18 partidos disputados. Números, no obstante, que se corresponden fielmente con la imagen ofrecida por el Alavés en Huesca y en un puñado más de ciudades en esta Liga. Mandiola tiene muchísimo trabajo por delante y también el club a la hora de reforzar un equipo que lanza mensajes de SOS en este mes de enero.
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