«A lo mejor estoy loca. Pero de los locos a veces salen cosas buenas», reflexiona Blanca Nelly García. La artista de origen colombiano confiesa un sueño. Es «crear un centro artístico, para que la gente a la que le gusta cantar o tocar algún instrumento pueda darse a conocer», expone la vocalista, afincada en España desde hace más de tres lustros.
Consciente de que en la capital alavesa «no existe un sitio de esas características», esta cantante y guitarrista quiere facilitar una oportunidad a «la gente que tenga ese don». Ella conoce bien el mundo de la música en Álava, tanto por su participación en la Rondalla Los de Ayer, con quienes ha llevado rancheras, boleros y habaneras por toda la provincia, como por sus aportaciones vocales al coro en la iglesia de Zaramaga.
Así que ha decidido impulsar la música desde el negocio familiar, la bodega Las Palmeras, un local «amplio, grande... y bonito», en el número 1 de la calle Julián de Apráiz. Para ella, no basta con servir bebidas. Tiene el empeño de hacer del lugar «un punto de encuentro y de tertulias» donde además se pueda escuchar música en vivo. Ella ya ha cantado allí en los dos últimos años, «porque la gente me lo pide», explica la artista, cuyo nombre artístico con la voz metida en rancheras es Rayito de Luna.
Lo que sucede es que hay un problema para poder hacer las cosas sin que los vecinos sufran molestias. «Necesitaría insonorizar todo el local, y tiene 98 metros cuadrados», calcula García. «Quiero seguir hasta el final, para hacer algo sano, donde puede participar y acudir todo el mundo», agrega la artista, que se plantea incluso hacer concursos de nuevos talentos, con premios que estimulen a los participantes.
Grabar un disco
Pero Blanca Gómez lamenta que «para esas obras hará falta una inversión de miles de euros. Por eso buscaré un socio, que puede ser alguna bodega de vinos, por ejemplo», comenta la cantante, decidida a hacer del bar un lugar especial para la música.
También tiene en proyecto hacer un disco con la Rondalla Los de Ayer, con quienes ha actuado recientemente en el centro cívico de El Pilar cosechando un considerable éxito ya que el local «estaba abarrotado». García señala que «hacemos un repertorio que le gusta mucho a la gente, pero en la situación actual no es fácil que una discográfica te ofrezca grabar», reconoce.