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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Lunes, 13 febrero 2012

TAU Cerámica

TAU CERÁMICA

Hoy expira el plazo dado por la justicia qatarí al ex baskonista para que abone su deuda con un banco local, por lo que se expone a tres años de cárcel
23.12.08 -

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«Estoy muy nervioso. No sé qué va a ser de mí». Kenny Green, icono del baskonismo, ha perdido la fe. Apesadumbrado, solo y asustado ante la peor combinación posible de despropósitos. Habla desde Doha, capital de Qatar, donde malvive en la indigencia tras perder su trabajo al frente del equipo local Al Sadd y ser incapaz de saldar una deuda de 200.000 dólares (144.000 euros al cambio) con un banco local, que se los prestó para costear un tratamiento contra el cáncer de su madre.
Los últimos meses los ha pasado escondido a la espera de un milagro que no ha llegado. Camuflado por las calles de Doha, dejando los hoteles sin poder pagar la factura y, últimamente, durmiendo en edificios abandonados. Ahogado por la presión del banco que le prestó el dinero, ha rogado ayuda a su embajada, entorno, antiguos compañeros y a todo el que pudiera echarle una mano. No ha conseguido su propósito y, con el pasaporte retenido, se apresta a dar con sus huesos en prisión ya que «nadie me contrata al carecer de papeles».
El martes pasado tuvo lugar la vista judicial de su caso en la capital qatarí. Fue surrealista a más no poder. «Al no poder costearme un abogado ni contar con el apoyo de mi embajada para contratar uno, acudí con un amigo que hizo de traductor», relata vía email, su modo de contacto con el mundo exterior. Y claro, recibió una derrota en toda regla. «Me dieron una semana para reponer el dinero o me enviarían a la cárcel por un periodo de dos a tres años». Dicha sentencia, más propia de un pésimo telefilme que de la realidad, expira hoy. ¿Qué sucederá? Green se teme lo peor.
«Sí me ha ayudado algún compañero (Garbajosa) y, después de que mi caso se supiera en España, he recibido muchas muestras de apoyo a través de internet, pero hasta ahora nadie ha dado el paso definitivo de, por ejemplo, abrir una cuenta», lamenta. Uno de sus antiguos clubes, el Cáceres, se ofreció a jugar un amistoso y enviarle los beneficios, pero la iniciativa no prosperó. En la red social 'Facebook', casi seiscientas personas de todos los continentes se han solidarizado con su causa.
Cartas y llamadas
Su familia, en una situación económica precaria, ha escrito «varias cartas» y ha llamado «insistentemente» al Departamento de Estado en Washington en busca de una solución. «También se han dirigido al embajador en Qatar, aunque sin ningún éxito ya que dice que no pueden entrometerse en los asuntos legales del país», se queja el que fuera ala-pívot del Baskonia desde 1994 a 1997. Este periódico se ha puesto en contacto tanto con la embajada estadounidense como la entidad financiera que le financió el préstamo personal sin obtener ninguna respuesta sobre la situación del ex azulgrana.
Green, que dirigió al Al Sadd desde 2005 hasta febrero, fue profesional de la canasta durante once años. En ese periodo levantó una Copa del Rey y otra de Europa con el Taugrés más una Liga a bordo del Efes Pilsen. Otros jugadores de su generación ahorraron e invirtieron sabiamente sus ahorros, él se equivocó en las decisiones. Y cuando conoció la grave enfermedad de su madre, ya en Doha, pidió un préstamo para pagarle un tratamiento en Suiza que, a la postre, se reveló insuficiente. El despido del Al Sadd, su posterior intento fallido de abandono del país y la amenaza de acabar con sus huesos en un penal no han hecho sino transformar su vida en un infierno.
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