cajas de ahorro

Rojo, que leyó una declaración, había subrayado antes que la derogación por parte de la asamblea de Kutxa de la operación de fuesión con BBK "no es una buena noticia para sus clientes y para los empresarios, que de buena fe, piden a gritos una gran caja vasca". El presidente de la entidad alavesa subrayó que las "prisas nunca han sido buenas consejeras" y recalcó la necesidad de "tejer complicidadades y llegar a acuerdos sólidos en clave de país y clave empresarial".
El máximo mandatario de la Vital hizo también un llamamiento a la clase política vasca para que impulse con urgencia la reforma de la Ley de Cajas Vascas, para hacer posible "una gran entidad plural, descentralizada y respetuosa con la identidad de cada territorio".
Por su parte, el presidente del PNV alavés, Iñaki Gerenabarrena -que es también vicepresidente de la Caja- consideró "abortada para siempre una fusión a dos", como la intentada entre BBK y Kutxa, pero apostó por "intentar de nuevo, por cuarta vez, una convergencia a tres". Pese a cargar la responsabilidad del fracaso a socialistas, populares e izquierda abertzale, se mostró dispuesto a tramitar en el Parlamento la reforma de la ley, pero denunció que nunca podrá estar a tiempo antes, por lo menos, de finales de 2009. "Habremos perdido un año precioso para poder encarar la crisis con un instrumento financiero fuerte", dijo.






