Zapatero, sentado junto a Solbes sobre una bandera de la Unión Europea. /AP

El ministro de Economía de España, junto al presidente del Gobierno al inicio de la primera sesión del plenario./ Efe

Distribución de la sala donde se celebra el plenario de la Cumbre de Washington./ Agencias

El presidente saliente de EEUU, George Bush, ha iniciado la cumbre con un discurso./ Agencias
El mundo no podía esperar; existe un sentido de urgencia
Las medidas aprobadas
- Adopción a escala nacional de medidas de estímulo fiscal para hacer frente a la recesión.
- La puesta en marcha de colegios de supervisores para controlar a los bancos.
- Este plan de acción deberán ponerse en marcha antes del 31 de marzo de 2009.
- G-20 se reunirá de nuevo antes del 30 de abril de ese año para verificar que se han cumplido.
- Se comprometen a reformar las instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) el Banco Mundial (BM) y el Foro de Estabilidad Financiera.
- Ningún mercado, producto ni actor financiero pueda escapar a la regulación o al menos a la supervisión.
- Evitar una regulación excesiva que ponga en riesgo el crecimiento y restrinja los flujos financieros.
- Rechazan el proteccionismo y que no se deben erigir nuevas barreras al comercio y a la inversión.
- Piden que se alcance antes de finales de año un principio de acuerdo sobre la ronda de liberalización comercial de Doha.
La bandera de la UE sustituye a la de España
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha ocupado un asiento con la bandera de la Unión Europea y no de España, mientras que tanto Italia, como Alemania y Reino Unido tienen sus propias banderas al formar parte del G-20. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, también ha participado bajo la bandera de la UE y no de Francia al ocupar la presidencia de turno de los Veintisiete.
La cumbre se ha celebrado alrededor de una mesa rectangular. Cada país representado contaba con dos sillas en primera fila y otras dos sillas detrás. En la parte frontal de la mesa se ha colgado la bandera de cada delegación.
La delegación española estaba flanqueada por un lado por Francia y por el otro por un puesto vacío. En primera fila, el presidente Zapatero y el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes. Al lado de Solbes, la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, a la que se vio haciendo fotos a Solbes con una cámara digital al principio de la reunión.
España estará en la siguiente
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha asegurado que España estará "seguro" en las próximas cumbres para reformar el sistema financiero internacional, la primera de las cuales se celebrará antes del 30 de abril de 2008, probablemente en Londres, mientras que la siguiente tendrá lugar en Italia en julio del mismo año con el formato de un G-8 ampliado.
"Seguro" ha dicho Sarkozy, que ha bromeado diciendo: "Apoyo demasiado a los españoles".
Los líderes mundiales se centran en el próximo encuentro que tendrá lugar en Londres, antes del 30 de abril
Los países del G-20 más España, Holanda y Republica Checa quieren estimular el mercado con rebajas fiscales
Los líderes mundiales se comprometen a reformar el FMI y el Banco Mundial para dar más voz a los países emergentes
Estos esfuerzos estarán guiados por la "fe compartida" en los principios del libre mercado, el libre comercio y la regulación efectiva
La
cumbre de Washington ha terminado con una serie de medidas para sortear
la crisis que está poniendo en jaque la economía y el sistema financiero mundial. Los
líderes del G-20 reunidos en Washington se comprometen en el comunicado final a reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) para dar mayor voz a los países emergentes. El presidente de EEUU, George W.
Bush, valora que se han logrado avances para solucionar la crisis financiera, pero superarla requerirá aún un tiempo.
De acuerdo con el texto, los líderes de las principales economías del planeta muestran su determinación para trabajar juntos en el restablecimiento del crecimiento económico y
reformar el sistema financiero. En este sentido, el comunicado final confirma que la próxima cita se producirá antes del 30 de abril, si bien el 31 de marzo es la fecha límite para que cada país presente sus propuestas para fortalecer la regulación de los mercados y mejorar su transparencia.
Asimismo, el documento apunta que estos esfuerzos estarán guiados por la "fe compartida" en los
principios del libre mercado, el libre comercio y la regulación efectiva. Por otro lado, el documento refleja el acuerdo de los líderes del G-20 para adoptar
medidas fiscales dentro de un marco fiscal "sostenible" en los países que fuera necesario. De este modo, entre los pasos a adoptar, el texto indica la necesidad de una fuerte supervisión de las agencias de 'rating' y la mejora de la información financiera.
En la línea del discurso de Zapatero
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero, ha propuesto en su discurso políticas fiscales coordinadas globalmente para reactivar la economía y reclama una nueva regulación de los sistemas financieros, con mayor control y transparencia. Zapatero aboga también por una "nueva cultura corporativa" en las empresas para evitar "salarios astronómicos" y beneficios injustificados.
Los
asistentes a la reunión han coincidido en que la gravedad de la
situación mundial obliga a tomar una acción determinante, y que no podían salir de la cumbre con una simple declaración de intenciones. Por ello, estaban decididos a dar un mensaje de unidad y de acción, con medidas concretas para afrontar la crisis, pese a que existen grandes diferencias entre EEUU y la UE en lo que se refiere a la intervención estatal y la regulación.
La Unión Europea propone que se endurezca la regulación, especialmente en lo que se refiere al funcionamiento de los fondos de alto riesgo y a las indemnizaciones de los altos directivos, algo en lo que
Estados Unidos discrepa.
Recuerdos a Obama
La próxima reunión de los líderes de las principales economías del planeta se celebrará en Reino Unido, país que presidirá el G-20, aunque el grupo podría verse
ampliado para acoger a España y algún país emergente, tal como ha sugerido el ministro de Exteriores de Brasil, Celso Amorim.
En este encuentro ya estaría presente el presidente electo de EEUU, Barack
Obama, que tomará posesión del cargo el próximo 20 de enero y que se ha mostrado más cercano a las políticas de la UE. El presidente de la Comisión Europea,
José Manuel Durao Barroso, ha asegurado al salir de la reunión que "el mundo no podía esperar" ante la crisis financiera internacional.
Algunos analistas sostienen que la cumbre pudo celebrarse después de la toma de posesión del presidente electo de EEUU, Barack Obama, el 20 de enero. Pero el titular del Ejecutivo de la Unión Europea mantiene que la
grave crisis financiera y económica internacional hacía imprescindible que la reunión fuera ahora. "Fue iniciativa nuestra (europea) el no esperar demasiado, hacerlo tan rápido como fuera posible porque existe un sentido de urgencia", ha afirmado Barroso.