Será más grande que la plaza Mayor de Madrid. Tendrá que encandilar al barrio. Dar coherencia a un rincón del plano de Vitoria sin avenidas peatonales y con vistas a las traseras del Gobierno vasco. Deberá albergar en armonía a 10.000 personas, aunque sea en algún momento puntual. Y, por supuesto, ofrecer la mejor calidad acústica posible en la ciudad más sostenible y 'verde' de España. Con estos ingredientes y un jugoso presupuesto que puede llegar a los 184 millones de euros, IVA incluido, algunos de los mejores estudios de arquitectura e ingeniería de España han cocinado 21 recetas para el futuro Palacio de Congresos y Exposiciones y de las Artes Escénicas. «Un proyecto complejísimo al tener que hacer tres edificios en uno, y la inversión cultural más interesante del país en estos momentos», coincidieron varios de los aspirantes consultados por EL CORREO.
Sus nombres se conocieron ayer. Como avanzó este diario, figuran los prestigiosos Ricardo Bofill y Patxi Mangado. Pero también otros que han firmado proyectos tan conocidos como el Euskalduna de Bilbao, de Federico Soriano que concursa de la mano de Sener; o el Auditorio-Palacio de Congresos de Zaragoza, de Nieto Sobejano. No faltan firmas vitorianas: Mozas+Aguirre y GLM3, del ingeniero Mikel Garbizu.
En el Ayuntamiento se muestran satisfechos con el número de propuestas y sus autores. El Gabinete Lazcoz, la oposición -salvo el PP, el único grupo que se opone al proyecto- y algunos de sus técnicos más reputados. Idom, la ingeniería que ha redactado el plan de necesidades, también. Una vez aclarado que no será una pugna con el glamour que dan firmas inglesas, americanas o japonesas, el presidente de la comisión municipal encargada de llevar a buen puerto este enorme transatlántico, el edil peneuvista Iñaki Prusilla, mostró ayer su satisfacción. «Se han cumplido nuestras pretensiones. Tenemos ofertas que van desde el conocimiento del ámbito local hasta la experiencia internacional».
Bosques y huertas
Por seguir el orden del concejal, Mozas+Agirre propone una gran plaza de 12.800 metros y un edificio en forma de abanico, un hotel de categoría superior y un jardín vertical, de 12 metros de altura. Una gran pantalla preside su complejo. Los hay que se vuelcan en la naturaleza, como AD-HOC, un reconocido estudio de Murcia. La mitad de la plaza de Euskaltzaindia la ocupa un bosque, paso obligado para el acceso del edificio de cristal y madera.
Fhecor Ingeniería y Selgas-Cano arquitectos han encuestado a los vecinos. Les cuentan que lo prioritario son jardines para pasear. Por eso, su edificio ocupa sólo 5.500 metros cuadrados y deja libres 33.000. El resto lo colonizan con un bosque de álamos. Reservan un huerto para abastecer a un restaurante y a los residentes. Los madrileños Rojo y Fernández, de Basic AAP, apuestan por aprovechar la sinergia social con un único edificio envolvente y perimetral, con una gran plaza.
La piedra y el concepto de ciudad cultural dentro de la ciudad, como el juego de las muñecas rusas, protagonizan el proyecto de Segui arquitectos e Indotec Ingeniería. Por su parte, el bilbaíno Ander Marquet, del estudio JAAM, y el barcelonés Félix Arranz han diseñado una solución que permita la «no ejecución de alguna de sus partes». El reconocido estudio b720, liderado por Fermín Vázquez, presenta cuatro piezas de piedra y metal, «en un complejo diálogo urbano».
A los políticos y técnicos que deberán elegir entre estas siete propuestas -las siete que respondieron ayer a la invitación de este periódico- y las catorce restantes les queda por delante un intensísimo mes en el que deberán comprobar primero la solvencia de las ofertas. Las que pasen este corte -parece que lo logrará la mayoría- serán luego sometidas a un riguroso estudio. Más de uno sospecha que trabajarán varios sábados para poder deshojar la margarita el 23 de enero.