Rusia comunicó ayer que su gigante energético Gazprom aspira a entrar en el accionariado de Repsol YPF mediante la compra del 20% de la petrolera que posee Sacyr-Vallehermoso. La constructora, agobiada por unas deudas que superan los 18.000 millones de euros, busca comprador para ese paquete en un desesperado intento de aliviar su situación económica. El viceprimer ministro ruso, Alexánder Zhúkov, comunicó el interés de la compañía estatal tras reunirse en Madrid con el ministro español de Industria, Miguel Sebastián, quien aseguró desconocer esa posible operación. Ambos asistieron después a la VI Comisión Mixta Hispano-Rusa de cooperación económica e industrial.
Gazprom es el brazo armado en el ámbito económico del Gobierno ruso -aporta por sí sola el 8% del Producto Interior Bruto (PIB) del país- y el primer productor mundial de gas. Zhúkov confirmó el deseo de ese grupo de reforzar su liderazgo con su incorporación al capital de Repsol, que le permitiría ampliar sus mercados. Además, aseguró que han existido conversaciones entre esa empresa, la petrolera hispano-argentina e Iberdrola para tratar la posibilidad de suministrar gas licuado a otras naciones, unos contactos que de momento no han dado frutos.
Mejora bursátil
Sacyr se propone hacer caja con la venta del 20% en Repsol para aliviar sus serios problemas económicos. La constructora es la principal accionista de ese grupo -es socio de La Caixa y ACS-, en el que entró en octubre de 2006 con el propósito de blindarle ante cualquier operación hostil. Invirtió 6.500 millones de euros en comprar unas acciones que ahora valen en torno a 3.400 millones. Su deuda supera actualmente los 18.000 millones, una cifra muy superior a los 2.300 millones que vale en Bolsa. Acuciada por esas cifras y por la intensa crisis que azota al 'ladrillo', la firma que preside Luis del Rivero anunció el pasado septiembre su deseo de deshacerse de sus títulos y de otros activos para tomar oxígeno. Desde entonces, ha habido muchos rumores y se han mencionado a varios posibles compradores, como la petrolera francesa Total y la anglo-holandesa Shell.
El interés de Gazprom en adquirir ese paquete elevó ayer un 5,3% la cotización bursátil de Sacyr que, no obstante, acumula un retroceso del 71% en lo que va de año.
Ni Repsol ni la constructora quisieron pronunciarse acerca de la veracidad o no del anuncio realizado por el viceprimer ministro ruso.
Sebastián aseguró haberse enterado de la noticia en el instante en que su invitado la dio a conocer. «No hemos hablado de ninguna operación accionarial durante la reunión», subrayó. Además, dijo no tener «ni la más remota idea» de la posible operación. No obstante, admitió que Repsol es una empresa «muy codiciada y valorada», de ahí que pueda despertar «gran interés» fuera de España.