«Estar triste es estar vivo. Desde hace dos años vivo blindado y mi tristeza viene de mi incapacidad para relacionarme con una situación difícil de gestionar. Esto es un infierno, pero mientras siga escribiendo lograré vivir». Así de directo y claro se mostró Roberto Saviano, cuyo best-seller 'Gomorra' le ha convertido en una estrella mediática y le ha puesto en el punto de mira de la sanguinaria Camorra. Serio, cabizbajo y magnético, el autor de este violento y crudo retrato de la todopoderosa mafia napolitana «desde dentro» viajó a Sevilla para presentar la adaptación cinematográfica de su primera y controvertida novela. La película dirigida por el romano Matteo Garrone inaugura la quinta edición del festival de cine europeo que se celebra en la capital andaluza y el próximo 14 de noviembre se estrena en España.
Con unas medidas de seguridad más propias de un primer ministro que de un escritor y periodista de 29 años -seis escoltas son su sombra, perros olfatean posibles explosivos y los periodistas son cacheados antes de entrar a la sala para el encuentro con Saviano-, este autor napolitano que pasaría desapercibido en las calles de cualquier ciudad -viste vaqueros, zapatillas deportivas y cazadora, y luce tres anillos de plata en sus manos- está amenazado de muerte por la banda de los Casalesi, que está dispuesta a que deje este mundo antes de Navidad.
Como un protagonista más del filme, Saviano comprueba día a día, desde que en el 2006 escribió 'Gomorra' con nombres reales sobre esta red criminal, que la realidad supera la ficción porque este mismo viernes el periódico 'La Reppublica' informaba de la aparición de 50 kilos de explosivos en Nápoles que, según la policía, podrían tener como destinatario al escritor. «La noticia no cambia nada mi situación. Este es un problema de todos, no del sur de Italia, y hasta que no se dé un interés general por solucionarlo...Ni el libro ni la película es mi historia, es la historia simbólica de un resistente a un 'sistema' injusto. En las dos obras, que son complementarias, se ven reflejados muchos jóvenes que tienen ganas de contar, Y contar no es difamar al propio país, es resistir», apostilló el que ya han bautizado como 'el nuevo Salman Rusdhie'.
Obras complementarias
'Gomorra', que ha vendido cerca de dos millones de ejemplares y se ha traducido a más de 30 idiomas, armó un gran revuelo, pero se convirtió en un fenómeno mundial cuando se trasladó al cine. En la película, que representa a Italia en los Oscar y ganó el Gran Premio del Jurado en Cannes, participó activamente Saviano, que está en los títulos de crédito como coguionista. «Queríamos hacer algo distinto al libro y para que no fuera un documental, aparcamos los nombres reales. Mi obsesión fue no traicionar el espíritu antropológico que buscamos dar a la historia, que no buscábamos que fuera épica ni creara morbo ni tampoco una curiosidad malsana. Cuando abordas la temática criminal puedes caer en la fascinación y lo que hemos pretendido es desmontar esa fascinación», declaró.
«Gesto de esperanza»
Sin concesiones. Novela y filme hacen un violento retrato de cómo la vida de miles de personas está condicionad por la ley impuesta por la mafia en Nápoles. Saviano confesó que se pregunta conti nuamente si ha merecido la pena mostrar el crimen organizado de la ciudad más violenta de la Unión Europea. «Parece que es una realidad conocida, pero no es así. El libro y el filme están obligando al Estado y a la opinión pública a plantearse lo que está pasando. El arte tiene un doble objetivo: por un lado cuenta el infierno y por el otro trata de ser fiel a la belleza. Hay planos de 'Gomorra' bellisímos, tanto que son como un bálsamo. Hace una semana, en una de las localizaciones de 'Gomorra' mataron a unos jóvenes nigerianos, un lugar de 800.000 metros cuadrados de construcciones ilegales, incluido el hospital y el cuartel de los 'carabinieri'».
Condenado a cambiar constantemente de domicilio, el que hoy por hoy es, a su pesar, en el símbolo de la lucha contra la Camorra, sólo quería «contar el mundo a través de Nápoles, no contar Nápoles al mundo», añadió el escritor, que también se mostró «convencido» de que ETA tiene relación con la mafia de su caótica ciudad.