La candidatura vasca para que la Fuente Europea de Neutrones por Espalación se construya en Bilbao está obligada sacar el proyecto en los próximos seis meses, antes de que la presidencia quede en manos de Suecia, su "gran competidora", junto con la candidatura de Hungría. "Estamos obligados a intentar sacar esto en la presidencia checa por razones obvias", ha reconocido hoy Juan Tomás Hernani, que acaba de ser nombrado nuevo presidente de la Comisión Delegada de ESS-Bilbao, en sustitución de Juan Urrutia, para reforzar la vía diplomática y recabar los apoyos internacionales necesarios.
Los responsables del proyecto confían en que la decisión sobre la ubicación final del proyecto se dé a conocer el próximo 6 de diciembre con motivo de la V Conferencia Europea sobre Infraestructuras de Investigación, la cual coincide con el fin de la presidencia francesa. La responsabilidad pasará a manos de la República Checa durante el primer semestre de 2009, antes de que este país, en principio neutral, ceda el testigo a Suecia y posteriormente a España. Los plazos vienen marcados asimismo por la situación de crisis ya que "si realmente Europa en este momento económico no está dispuesta a hacer un esfuerzo, difícilmente esto va a poder salir adelante", ha confesado el ex presidente Juan Urrutia.
En cualquier caso, ambos responsables han advertido de que si la ubicación no se decide por razones económicas "estamos en posición de correr una carrera más larga tranquilamente". Así, el 'plan b' llevaría a que "los deberes deberían estar hechos" para la primavera de 2009. Hernani y Urrutia han destacado la buena posición en la que se encuentra la candidatura vasca, pese haber sido impulsada dos años después de la sueca y un año posterior a la húngara. De este modo, han subrayado que se tiene "al mejor científico europeo" en la materia, así como el "excelente" apoyo y "sin fisuras" que están dando los gobiernos vasco y español a la infraestructura, que se ha convertido además en la "prioridad absoluta" de la ministra.
Vía diplomática
Los dos responsables del proyecto han avanzado los acuerdos de colaboración tecnológica alcanzados recientemente con otros centros de relevancia internacional y los contactos diplomáticos que se están manteniendo incluso con los países competidores para acordar que "pase lo que pase ciertas cosas necesariamente tiene que ir a Bilbao". Una vez superada con éxito la evaluación superada por la Comisión Europea, la candidatura vasca está manteniendo estos días "contactos al máximo nivel" para tratar de lograr el apoyo francés, alemán e inglés. Hernani ha confesado ser optimistas con Francia y Alemania, con la que se mantiene una "excelente" relación, mientras que en los próximos días se reunirán con los ingleses.
"Estamos trabajando este soporte europeo para conseguir un sí genérico a nuestro planteamiento económico, tecnológico y de cooperación, para luego tener un sí ya matizado, que será el contrato exactamente de cuanto dinero va a poner cada uno y cual va a ser su cuota de participación", ha indicado.
Con una inversión estimada de 1.300 millones de euros, la Fuente Europea de Neutrones por Espalación será la más grande del mundo y única en su genero. El Gobierno español y el vasco se comprometen a aportar al menos 375 millones de euros para la construcción, por lo que España mantendría el 15% de los derechos de uso. El proyecto ESS-Bilbao tendrá una rentabilidad anual de entre el 2,6 y el 6,9% de la inversión y prevé generar 600 empleos fijos además de las 4.000 personas que cada año podrán utilizar esta infraestructura.
Entre las aplicaciones científicas de la Fuente de Espalación destacan la biología molecular, la física de materiales, la medicina, la automoción, la aeronáutica o la electrónica. La función de la Fuente de Espalación es la producción de neutrones que penetran en la materia permitiendo obtener información exacta sobre su estructura atómica.