Afable hasta decir basta, con una resplandeciente sonrisa a modo de carta de presentación y sin rastro visible del temido 'jet lag', Robert Hite se afilió ayer al 'movimiento azulgrana'. El último refuerzo del TAU Cerámica, comprometido por un mes, se presentó en sociedad con un discurso ortodoxo y sin olvidar la ambición. Aterriza este zurdo nacido hace 24 años en Cincinnati con una idea diáfana; intentará exprimir al máximo esta «oportunidad». Bien sea para forzar al club a extender el vínculo hasta junio o para reactivar el interés de alguna franquicia de la NBA por su persona.
Breve -su 1,88 oficial suena muy generoso-pero explosivo, Hite expuso sus intenciones en esta suplencia al lesionado Mickeal. «Mis objetivos personales pasan por convencer y ganarme un puesto toda la temporada o, si no, despertar el interés de algún equipo de la NBA», relató sincero.
Y es que, a diferencia de otros, el que fuera puntal del Galatasaray turco la pasada campaña, sorprendió por la extrema honradez en algunos de sus comentarios. Parado desde el pasado 23 de octubre, cuando los Suns de Phoenix prescindieron de sus servicios, se ejercitaba por su cuenta desde entonces. Otro hubiera tirado de tópico al ser preguntado por su estado físico. Él, no. «En las dos últimas semanas no he disputado ningún partido oficial, así que he perdido algo de forma». 'Chapeau'.
Inmediatamente agregó que confía en situarse «lo antes posible» al mismo ritmo que sus nuevos compañeros. El parón liguero -el TAU descansa este fin de semana- le vendrá de perlas. «En unos días estaré mucho mejor. Daré mi máximo para conseguirlo».
Buen reboteador
Tras un par de erráticas experiencias en la NBA, Hite adquirió cierto prestigio tras su excelente rendimiento en el Galatasay, cuarto en la anterior Copa ULEB. Este escolta saltarín promedió dieciséis puntos por noche. «Soy más un 'dos', pero también podría actuar en algunos momentos de base». No obstante, sus mayores cualidades pasan tanto por la anotación como por su capacidad atlética, que le convierte en un reboteador excelente para su escasa talla.
«Me gusta aportar energía al equipo, jugar duro e intenso, anotar y, gracias a mi capacidad de salto, también puedo echar una mano en el rebote», se promocionó. Su mote es 'Flight' (vuelo).
Como suele ocurrir en estas situaciones, Hite expresó su «alegría» por «esta ocasión que se me presenta». Además, demostró venir con los deberes aprendidos. «Claro que conocía al TAU. El año pasado, al estar en Turquía, seguí la actualidad del baloncesto europeo y sé que disputó la 'Final Four' o que logró el título en la Liga ACB», confesó. «Es un equipo de primer nivel en España y en Europa, cuenta con un entrenador puntero y una estructura de primera. Estoy encantado».
Siempre que alguien aterriza en Vitoria y su jefe directo se llama Dusko Ivanovic, se le requiere su opinión sobre el método del montenegrino. «Me han hablado de su dureza, pero como muchos entrenadores en mi carrera, así que lo veo normal», proclamó. Amigo de Pete Mickeal -coincidieron en una Liga de verano de Miami-, tuvo tiempo en la jornada de ayer para llamar a su ex compañero en Phoenix Goran Dragic.