Ya hay fecha. El nudo de conexiones de la Nacional-1 (ahora A-1) en Armiñón se abrirá en febrero. Los trabajos han entrado en su recta final, lo que ha provocado que el Departamento de Obras Públicas y Transportes haya tenido que cortar el acceso directo a la carretera de La Rioja (N-124) y establecer un desvío provisional hasta Rivabellosa. Entre la alternativas que se barajaban, se ha optado por la decisión más drástica para los usuarios, pero la más rápida desde un punto de vista constructivo.
A la complejidad propia del proyecto, se suma el carácter estratégico que Armiñón tiene como catalizador del tráfico del norte peninsular. Para muestra, los más de 40.000 vehículos que a diario atraviesan la zona, de los que cerca de un 25% son camiones.
Pese a que ya puede adivinarse cómo quedará el nudo de carreteras en apenas cuatro meses, lo más complejo está por realizar. La Diputación ha diseñado un paso elevado que cruza de izquierda a derecha la N-1 para facilitar el acceso a la playa de peaje de la autopista de Burgos (AP-1). Este nuevo vial sólo será utilizado para quienes procedan de Vitoria.
Los que circulen en sentido opuesto, es decir, aquellos que lleguen de la autopista y quieren incorporarse a la N-1 en sentido a la capital alavesa transitarán por un trazado de nuevo cuño de cerca de medio kilómetro, que discurrirá en paralelo a una nacional ya renovada. No hay que olvidar que cuando el proyecto culmine -es la continuidad de 'la legua del rey'-, Álava será la única provincia en la que la N-1 esté reconvertida en autovía en todo su recorrido.
Conexión comarcal
Pero el proyecto tiene muchos más frentes abiertos. Además de mejorar el tránsito de los vehículos en la N-1 y en la AP-1, la Diputación ha construido dos rotondas inferiores a la nacional para facilitar no sólo los cambios de sentido sino también la conexión con los pueblos de la zona, ya sea Armiñón, Manzanos o Estavillo.
Los operarios también están mejorando el trazado de la N-1 más allá de Armiñón. El desdoblamiento de la carretera se está ejecutando hasta pasado el enlace con la autopista de Burgos, habilitando además otro nudo de conexiones con la N-124. De esta forma, un viajero que proceda de la Rioja Alavesa tendrá la posibilidad de seguir por la N-1 sentido Vitoria o dirigirse hacia Miranda. Y lo mismo para los mirandeses o personas que procedan de esta dirección.
El proyecto, que comenzó a construirse hace tres años, tiene un coste total que rondará los 40 millones, de los que 700.000 euros aportará Europistas, la concesionaria de la AP-1.