«Me gusta vivir en mi pueblo» y «me gusta lo que hago». Bien podrían ser las máximas que inspiran el trabajo de Nestor Basterretxea. A sus 84 años, el artista bermeano ha decidido «regalar» al Museo de Bellas Artes de Bilbao su obra más representativa, la 'Serie Cosmogónica Vasca', en la que reúne la representación escultórica de 18 deidades y seres de la mitológicos vascos.
Con ella, el escultor vizcaíno trató de «cubrir el vacío de referencias iconográficas y artísticas de calidad con la que una lengua tan rica como el euskera había llegado hasta nosotros». Corría 1972 cuando Basterretxea entró en contacto con un idioma «que desgraciadamente conozco mal». No entendía esa falta de referencias y «me propuse averiguar el por qué, aunque nadie supo darme la razón», comentó ayer en la presentación de la exposición que se ha organizado con motivo de la donación firmada el pasado 18 de julio.
«Desde las pinturas de las cavernas no encontré ninguna creación vasca de calidad, y hace 16.000 años no podemos decir que existiera un pueblo vasco; a lo más serían nuestros antepasados», añadió. Entonces, cayó en sus manos el material que luego conformaría el 'Diccionario de Mitología Vasca', de José Miguel de Barandiarán. «Me sentí identificado con esas leyendas y mitos que habían pasado de padres a hijos a lo largo de la historia. Algunos compañeros me echaron en cara que me retrotrajera tanto, con lo vanguardistas que éramos, pero era algo muy personal, unas imágenes que surgían de muy dentro de mí. Elegí 18 deidades entre las muchas de las que hablaba Barandiarán y las tallamos».
La 'Serie Cosmogónica Vasca' se expuso por primera vez en el Museo de Bellas Artes de Bilbao en 1973. Ahora, vuelve para quedarse. «Es el fin de un viaje circular, que no había previsto, pero del que estoy muy contento», dijo mientras agradecía a su mujer e hijos que hubieran entendido la cesión gratuita de «la parte más importante de mi herencia».
Hasta el 1 de febrero de 2009 se puede disfrutar de esta muestra en la que al Olimpo mitológico vasco se han añadido las cinco 'Máscaras de la Madrina Luna' realizadas en 1977 y una decena de dibujos preparatorios. Además, la exposición patrocinada por la BBK cuenta con una subsala en la que se proyectan las dos películas rodadas por Basterretxea: 'Pelotari' (1964) y 'Ama Lur' (1968). Desde marzo, cuatro esculturas se expondrán de manera permanente.
«Broche del centenario»
«Se trata de una colección imbricada en el ideario de su generación», señaló el director del Bellas Artes, Javier Viar, que consideró la muestra un «magnífico broche para un centenario marcado por el origen filantrópico de las exposiciones y una especial atención a los artistas del entorno». De la obra de Basterretxea, Viar destacó la creación de «un universo esencialmente antropomórfico en el que el cubismo es su mayor influencia, pero donde se aprecia una derivación orgánica y una perenne llamada a la figuración». Menos una pieza de bronce, el resto están realizadas en madera de roble. Son fruto de un esfuerzo de abstracción que hace referencia a la decidida apuesta del arte vasco de postguerra por dar una dimensión internacional, en forma de vanguardia, al pensamiento tradicional vasco. Así, 'Intxixu', 'Idittu', 'Gaueko', 'Eate' y 'Illargi Amandre', entre otras piezas, han salido del estudio de Nestor Basterretxea para dotar de formas a la tradición oral propia del euskera. «Sólo atiendo a una cosa que leí al sabio Oppenheimer: 'Vivir en la aldea intentando entender lo que sucede en el mundo'».