La Unión Europea es partidaria de reformar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el G-8 para que los países emergentes como China o India tengan una mayor representación. El objetivo de esos cambios es «mejorar la legitimidad de la arquitectura financiera internacional y lograr así una mayor coordinación para prevenir futuras crisis», según recoge el borrador de propuestas del organismo europeo para acudir a la cumbre financiera internacional que se celebrará el 15 de noviembre en Washington. El documento ha sido elaborado por la presidencia francesa con el fin de someterlo a debate en la próxima reunión de ministros de Economía de los Veintisiete, que se celebrará mañana.
A la tradicional cita del Ecofin le seguirá una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la UE el 7 de noviembre, cuyo objetivo es también preparar la crucial conferencia convocada en la capital norteamericana.
La presidencia resalta en su propuesta que es necesario mejorar la legitimidad del FMI y que, para ello, «es esencial una mayor asociación de los países emergentes y en vías de desarrollo». En este sentido, propone hacer «más abierto y transparente» el proceso de selección tanto del director del Fondo Monetario Internacional como del presidente del Banco Mundial. Ello acabaría con la polémica tradición, duramente criticada por los emergentes, de que la UE elija siempre al máximo responsable del FMI y EE UU al líder del Banco Mundial.
La UE pretende asimismo introducir una serie de reformas en el Fondo para que este organismo esté mejor equipado a la hora de dar asistencia financiera a sus miembros en situaciones de falta de liquidez o de crisis como la que están viviendo países como Hungría o Ucrania. Y, por lo que se refiere al foro de los países más industrializados, el documento europeo dice que «deberían estudiarse reformas adicionales del G-8 para hacer que este grupo represente mejor a los países emergentes».
La presencia de España
El texto se da a conocer horas antes de que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se reúna hoy en Madrid con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, para exponerle las razones que tiene España para ser invitada a la cumbre de Washington. El PP insistió ayer en que el país no debe asistir a la cita como «mendigo», sino «con un sillón de primera».